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El acto de ponerse unos tacones altos puede ser algo normal para muchas mujeres, pero un auténtico suplicio para otras. El caso de Paulina Charlikowska es uno de los que ha llevado las operaciones estéticas a un nuevo nivel. Esta mujer de 30 años no podía ponerse zapatos de su talla, pues los dedos centrales eran mucho más largos que su dedo gordo. Por lo tanto decidió pasar por quirófano y realizar la operación llamada 'Cenicienta': cortar los pies para igualar la longitud y así poder embutirse en unos bonitos tacones. 

Estas operaciones se están haciendo más comunes de lo que creemos, y han obligado a los cirujanos ortopédicos a informar sobre los riesgos que conlleva este tipo de cambio. Los cortes de falange y piel, así como callos, pasando por liposucciones de pie, son las formas que tienen las mujeres dispuestas a poder ponerse unos tacones bien altos. La operación puede llegar a costar hasta 5.000€.