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Quién le iba a decir a un pequeño empresario holandés que tras el encuentro entre la selección española y la de su país estaría a punto de entrar en quiebra.

El hombre es dueño de una zapatería y para promocionar su negocio se le ocurrió prometer 10 euros de descuento por cada gol que Holanda marcase a La Roja en su primer partido en del Mundial de Brasil. 

Por desgracia para él, los hombres de Van Gaal marcaron nada menos que cinco goles o, lo que es lo mismo, 50 euros de descuento por cada par de zapatos. Como era de esperar, después del partido las colas de la zapatería eran interminables. 

La jugada no le salió como esperaba y su peculiar estrategia casi le lleva a la ruina. Finalmente, al hombre se le ocurrió cerrar el establecimiento antes de tiempo durante varios días, lo que le permitió salvar su negocio, según cuenta el diario 'The Mirror'.