Compartir

1Y es que a menudo olvidamos que nuestra percepción, nuestra genética y nuestros instintos más primar

Y es que a menudo olvidamos que nuestra percepción, nuestra genética y nuestros instintos más primarios interfieren en el camino de nuestras relaciones con el sexo contrario, en muchos casos, para facilitarlas de una manera que anteriormente no podríamos haber sospechado, en otros casos para entorpecerlas sin saber por qué. Te contamos cosas que podrías hacer y que pueden llevarte al éxito… Aunque no te lo garanticen: 1.- Aféitate. Es verdad que la barba tipo Jerjes, ahora mismo, es tendencia. Pero debes saber que si el vello facial hace que los hombres parezcan mayores, más respetables, más agresivos e indica que su estatus social es mayor, también lo es que son menos atractivos para las mujeres -a no ser que lo que busque sea un madurito interesante, claro está-. Este es uno de los resultados de una investigación realizada por Barnaby J. Dickson y Paul L. Vasey, que señalaba que la barba envejece, a cambio de constituirse en signo de distinción social. La razón probablemente sea evolutiva, ya que como señalan los antropólogos que realizaron el estudio, la aparición (o conservación) de la barba en el ser humano podría haberse debido a una forma de selección natural intragrupal.Además, un estudio realizado por científicos de la Universidad de Abertay Dundee en Escocia llegó a la conclusión de que a las mujeres, lo que de verdad les pone, es un buen sistema inmunológico. Fhionna Moore, autora del estudio, señalaba que “cuantos más anticuerpos produce un hombre en respuesta a una vacuna, más atractivo es su rostro”. En realidad, es la testosterona lo que importa en este punto: cuanto más altos sean sus niveles, más fuerte será el sistema inmunológico y, por lo tanto, más bello será el rostro, señalaba la investigadora. 

Atrás