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Un artista noruego de 25 años presentó su propia cadera como proyecto final para poder graduarse en la Academia de Arte de Tromso.

El joven, llamado Alexander Selvik Wengshoel, nació con una deformidad y hace apenas cuatro años le operaron para implantarle una prótesis de metal.

Tras la intervención quirúrgica decidió llevarse la zona amputada a casa, la cocinó y terminó comiéndosela con patatas. Alexander grabó todo el proceso y presentó las imágenes como proyecto para poder graduarse.

No todos los días voy a tener un trozo de carne humana, que sea mía y que pueda comer. Así que pensé: 'Eso es muy bonito'”, ha asegurado el artista según el diario 'The Independent'.