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A pesar de que orinar en un lugar público está muy mal visto en la mayoría de países, hay en zonas como en Hong Kong donde no se tiene esa percepción. Muchos apuestan por ello y con sucesos como el que ha tenido lugar en esa ciudad china seguro que lo seguirán haciendo.

Increíble pero cierto. Un joven de 29 años realizaba su trayecto habitual de casa al trabajo en su motocicleta cuando sintió unas ganas inmensas de miccionar. Cómo se encontraba en una zona inhóspita y sin estaciones de servicio a la redonda, decidió parar en la cuneta y a realizar sus necesidades.

Su sorpresa llegó cuando terminó. No, allí no estaba la policía para multarle. Allí se hallaba, en esa misma cuneta que había 'meado'- valga el vulgarismo- había algo que brillaba. Tras mandarle una foto a un amigo experto en objetos preciosos, se dio cuenta de que lo había era una estatuilla de diez centímetros de altura y casi 20 de longitud.

No era un objeto cualquiera. La Oficina Local de Reliquias Culturales certificó que la pieza pertenecía a la dinastía Song-que tuvo vigencia entre los años 960 y 1279- y que ésta podría estar asociada al cuerpo de alguno de sus miembros, enterrados cerca de ese lugar.