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Estudiantes voluntarios, personal médico y otros pacientes ocuparán esas plazas para evitar la tensión entre médicos y pacientes, algo que permitirá rebajar los niveles de conflictos en los hospitales, algo que se da con bastante frecuencia según afirma una agencia estatal de China.

“Los pacientes entenderán mejor a sus médicos. Ellos proporcionarán ayuda psicológica y les darán facilidades para que no se desesperen en las eternas esperas“, explica el jefe de la Administración Municipal de los hospitales de Pekín.

Ya son 21 centros hospitalarios los que están entrenando a estos voluntarios. Todo este programa se inicia después de que en China se hayan aumentado de forma preocupante los asesinatos a los médicos del país asiático, como consecuencia de su frustración del sistema sanitario.

Uno de los últimos casos tuvo lugar el pasado martes cuando un ciudadano de la provincia de Jiangsu apuñaló a su médico porque no había quedado satisfecho con una operación de circuncisión.

Al parecer, los gastos médicos fueron muy altos. Y el resultado no fue el esperado. Y claro, es una zona que se acaba notando.