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Hace un día de esos estupendos y claro, te vienes arriba y le dices a las amistades más cercanas de tomar una cerveza en una terraza. Pero al final esa primera se convierte en diez y tú que tenías que llegar a casa pronto, acabas cerrando el bar.

Hasta ahí todo normal, nos puede pasar a todos. Lo que es extraño es lo que le pasó al protagonista de esta historia. Se le fue la mano con el alcohol hasta tal punto que simuló un atraco en su casa.

La policía de Florida- estado en el que reside- investigó el presunto siniestro, dándose cuenta que no había presencia de huellas dactilares u otras marcas sospechosas.

Después del largo proceso iniciado por las fuerzas policiales, el sospechoso confesó que todo había sido una burda mentira que tenía como único objetivo evitar ir al trabajo la mañana siguiente.

Buena resaca tendría el amigo pero claro… no te inventes un robo en tu casa, hombre de dios. Hay gente para todo…