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Riina Cooke quiso hacer una lista con todos los recuerdos que quisiera llevarse su perro a la otra vida. A Romeo, su bóxer, apenas le quedan unos meses de vida pero su dueña quiere que pueda disfrutarlos al máximo. Pasear en un coche de policía, recibir un masaje, probar sushi o tener una cita con otro perro de su raza.

Esas fueron algunas de las actividades que Cooke hizo junto a Romeo. Pero, sin duda, la más especial de todas fue la del noveno cumpleaños del perro. La joven de 32 años llegó a su mascota a un spa. “Me encantaba verle feliz y pasar mucho tiempo junto a él”, relata a Daily Mail.

Sin embargo, los veterinarios sacrificaron a romeo porque su cáncer se había desarrollado tanto que le había provocado unos dolores que le impedían realizar una vida normal. “Fue un momento difícil. tenemos grandes recuerdos juntos. nunca le olvidaré”, añadió.

Cooke ha decidido adoptar otra mascota tras la muerte de Romeo: concretamente un nuevo cachorro al que ha llamado Elvis.