sábado, 19 septiembre 2020 17:19

Bebé prematuro sobrevive con tan solo 534 gramos

Un mes sin poder abrazar a su hija, tan solo la podía ver a través del cristal de la incubadora. Así han sido los últimos 30 días de la vida de Claire Cressey, madre de Emily Coultas. Este bebé de Edimburgo llegó al mundo de manera prematura, en la semana 24 de gestación, y pesando tan solo 534 gramos. Un peso que complicaba su estado de salud y por el que los pediatras no dejaban a sus familiares ni tocarla.

Ahora, cuando cumple su primer mes de vida, Emily ha ganado 200 gramos de peso, evoluciona favorablemente y ya puede sentir el calor de su madre. Un momento que no ha podido disfrutar su padre, Alan Coultas, por la distancia que separa el hospital y su residencia, 150 kilómetros. Una historia con un final muy feliz, donde la espera, como narra Claire, “ha merecido la pena”.