Compartir

La historia de amor de la joven neoyorquina Emily Domesek ha dado la vuelta al mundo. El pasado 15 de marzo se subió a bordo de un avión de American Airlines que cubría la ruta Dallas-Calgary, según recoge Daily Mail. Junto a su asiento, un hombre con el que se pasó todo el viaje hablando.

Los nervios hicieron olvidar a Domesek un detalle esencial: pedirle el número de teléfono al aterrizar. Total que, cuando ambos se despidieron, ninguno volvió a saber del otro, aunque ella, muy intrépida, no se resistía a que todo acabara ahí.

Twitter se convirtió en su aliado desde el minuto uno. Lo primero que hizo fue escribir un tuit a la compañía: “Querida @AmericanAir: acabo de aterrizar de un vuelo con mi futuro marido, pero no me quedé con su nombre”.

Por cuestión de protección de datos, la compañía no podía facilitarle los nombres de los pasajeros, así que ella continuó en su ardua búsqueda: “Soy una chica que está sola frente al mundo y pide ayuda a una compañía aérea”.

Este tuit llegó a la persona que manejaba las redes sociales de la compañía y lo retuiteó a sus 780.000 seguidores. “Estaba sentado en primera clase y llevaba un jersey azul. Su nombre es Clauco, ha nacido en Turín y vive en el Soho”. Miles de seguidores leyeron el mensaje, al que añadieron el hashtag #FindClauco, que pronto se hizo viral.

Finalmente, el misterioso Clauco apareció en una Apple Store. Lo encontró una amiga de Emily. Ella concluyó: “El universo nos ha unido y él es sorprendente”.

La compañía acabó felicitando a la pareja y deseándoles lo mejor en el futuro y que les invitaran a la boda.