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Hay a gente que le encanta el frío. Dicen que es bueno para el cutis y por eso son felices cuando llega el invierno. Si eres de esas personas estás de enhorabuena, y más si te gusta la música. Eso sí, hay un pero. Te vas a tener que ir a Suecia a disfrutar de la orquesta de hielo.

Si, muy raro suena todo pero realmente es algo increíble. Unos músicos de este país nórdico ha visto una oportunidad para crear una orquesta en la que se cambien los tradicionales teatros y grandes salas por iglús y el de los violines y violonchelos de madera por los de hielo. 

Tim Linhart ha sido el encargado de hacer esta obra maestra que sorprende invierno tras invierno a propios y extraños. El éxito ha sido tal que en otros lugares como los Alpes italianos, Colorado o Beaver Creek ya han llegado a tocar en alguna ocasión. Quién sabe si la próxima vez será en España. Mientras tanto, a disfrutar de ese sonido que para es desagradable y eso que es complicado de mantener.

Pero tiene truco. Hay algunas partes de metal y en las que cualquier mínima variación de temperatura puede hacer que el concierto quede totalmente desvirtuado. Por innovación, que no falte. La verdad, que pinta muy bien.