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¿Un peligro para el ecosistema llamado cerdo vietnamita? Son tiernos cerditos con pelo, si cabe y por ello, un animal más feo que los cerdos autóctonos quizá poco valorados porque estemos más acostumbrados a su visión. “El principal peligro es que se produzca una proliferación de estos animales en los bosques españoles. Primero porque su captura no será sencilla, como ocurre con los jabalíes. Segundo porque no sabemos si se generarán enfermedades en contacto con los propios jabalíes y tercero porque, al estar acostumbrados al contacto con el hombre se producirían accidentes en las carreteras. Parece lógico”. Así describe Miguel Delibes Mateos, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, con sede en Ciudad Real, los posibles efectos de la suelta indiscriminada de estas, en principio, mascotas.

Pero, ¿qué está pasando? Ocurre que son muchas las personas que atraídas por la moda de tener como mascota un cerdo vietnamita -como ya han hecho muchas celebridades internacionales desde el actor  George ClooneyRupert Grint, de Harry Potter, al matrimonio Beckham- sucumben a la tentación sin saber que el ejemplar de poco más de 500 gramos y más pequeño que un ejemplar de caniche se convertirá en todo un cerdo de más de 50 kilos, con un gran apetito y por qué no decirlo, bastante incómodo para tener en un minipiso de Lavapiés. Tras el capricho viene el choque con la realidad, y el posterior abandono.

    

Y así, una investigación obra de Delibes, resumida por la revista 'Quercus' y publicada en Animal Biodiversity  and Conservation, ha demostrado que ejemplares de estos cerditos asilvestrados han comenzado a colonizar algunas zonas de nuestro país, como Cataluña o la Comunidad Valenciana. Así, casi 50 ejemplares de esta especie estarían campando a sus anchas y se podrían haber mezclado ya con el jabalí autóctono. Eso sí, según el autor de este trabajo, en  realidad lo ejemplares en nuestros montes podrían ser muchos más: “Y el inconveniente con la colonización de nuestro ecosistema por parte de especies exóticas es que los problemas no se conocen hasta que no los tenemos encima. Hay que tomar medidas a tiempo antes de que esté fuera de control”.

Delibes compara el problema con otra 'invesión' reciente como el mapache en zonas de la Comunidad de Madrid y Andalucía. “Un animal, en principio simpático pero que resulta letal por su voracidad para un montón de especies y que llega a alterar el equilibrio entre presas y depredadores”. 

Según este experto, el peligro llega con el comercio electrónico, porque en internet se pueden encontrar ejemplares por 30 o 40 euros. “Es importante regular y controlar ese comercio porque a menudo hablamos de ejemplares sin control sanitario y que, fruto de un capricho momentáneo pueden pasar a llevar enfermedades al monte”.

¿CÓMO SE CUIDA UN EJEMPLAR?

Para aquellos que estén verdadera y responsablemente interesados en tener como mejor amigo todo un puerco oriental, al más puro estilo hollywoodiense, se debe tener en cuenta que el animal como un cerdo común, está obsesionado por la comida. Es bueno saber que pueden vivir entre 15 y 25 años, por lo que valora si estás dispuesta a convivir con el cerdo durante todo ese tiempo asumiendo las complicaciones que te puede ocasionar a la hora de tus vacaciones o si se pone enfermo. El cerdo vietnamita se considera un animal exótico, por lo que no todas las clínicas veterinarias están dotadas para tratarle en caso necesario.

      

Lo cierto es que a no ser que surja algún problema de salud, el cerdo vietnamita no necesita de unos cuidados más especiales que cualquier otra mascota. Es omnívoro, por lo que no encontrarás problema para alimentarle, aunque los expertos recomiendan basar su alimentación en pienso de caballo para que el animal no engorde demasiado y no se exceda de los 50 kg recomendables de peso. 

Jerónimo García es uno de tantos propietarios responsables de cerdo vietnamita. Su ejemplar convive con otros animales en una granja, en la que dispone, algunas veces por semana, de largos paseos por el campo. “No, no me imagino como debe ser tener encerrado un ejemplar de estas especie, no sé, en un piso. Mi idea es otra. Mis animales viven en el campo”. Jerónimo describe, en una humorada, cómo su cerdo vietnamita convive en una especie de pareja de hecho con una oca: “No es la única rareza. El uno va donde va el otro. Tengo tres pollos japoneses, muy raros. Y un conejo amigo de un pavo real. Ese el entorno en el que vive mi cerdo. Todo muy normal… Pero en el campo. Yo no me creo eso del vínculo especial con el propietario o la cuestión de que sean caseros. Yo le llamo viene, come y se va”.