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Hora punta en el metro o en el autobús. Empujones, pisotones, malas caras, apretados como sardinas en lata… Pero todo esto se ha acabado porque a algún lumbreras se le ha ocurrido la feliz idea de inventar un artilugio capaz de evitar todas esas incomodeces.

Se trata de un chaleco con pinchos para que nadie se te acerque y te empuje porque si lo hace… se pinchará, obviamente.

La idea es del diseñador oriental de Singapur, Siew Ming Cheng, según podemos leer en el diario británico Metro.

Original y curioso es, no decimos que no, pero no le auguramos demasiado futuro, la verdad.