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Las polémicas circuncisiones han vuelto a la actualidad en Israel después de que una corte rabínica impusiera una multa a una mujer que se negó a hacerle esta práctica a su hijo pequeño.

El asunto llegó a esta corte a través de un proceso de divorcio entre los padres del pequeño en donde la mujer dijo que no le haría la circuncisión a su hijo porque no quería dañarlo.

La corte ordenó que esa operación debía llevarse a cabo y como la madre se negó, la impuso una multa de 150 dólares (unos 115 euros) por cada día que el niño estuviera sin circuncidar, según el New York Daily News.

“La decisión no se basó sólo en el ordenamiento religioso. Para el bienestar de un niño israelí es necesario que no sea diferente a los otros en este aspecto”, dijo Shimon Yaakovi, consejero legal de la corte de rabinos.

La decisión ha sido muy controvertida y ha conllevado la adhesión de muchas otras madres que también están en contra de esta práctica.