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Un ciudadano sueco ha encontrado su móvil perdido desde hace tres meses.

Ah… dicho así, no parece una noticia relevante, pero si les decimos que ese móvil se cayó a un lago (donde ha estado durante esos tres meses) y que cuando su dueño lo encontró aún funcionaba, la cosa ya cambia.

Imaginen la cara del sueco en cuestión al enchufar el smartphone a la red para cargar su batería (obviamente ésta se agotó en tres meses), encenderlo y ver que funcionaba.

Ahora os estaréis preguntando qué móvil era, ¿no?

Pues era un Nokia Lummia.

Cuando lo encontró, este hombre lo llevó a su casa, lo abrió, lo limpió, y lo puso a secar encima de una radiador.

Roger Nilson, que así se llama el afortunado dueño de este móvil, colgó las fotos y contó su experiencia en su página de Facebook, según han publicado medios internacionales como Times of India.