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Está claro que el COI odia a Kohei Jinno, un ciudadano de Tokio, que tiene ahora 79 años, porque le han vuelto a hacer una faena.

Resulta que cuando este señor tenía 30 años, las autoridades tokiotas le desalojaron de su vivienda y de su negocio durante dos años porque ocupaba un espacio necesario para ubicar el por entonces nuevo estadio olímpico de la ciudad que debía albergar los Juegos de 1964.

Cuando terminaron las obras, el Gobierno le dio una nueva vivienda en los límites del parque olímpico pero resulta que ahora también molesta de cara a los JJOO de 2020 que acaban de concederse a la capital nipona, según informa el diario DeadSpin.com.

El señor Jinno, que asegura que no le interesan para nada los Juegos Olímpicos, teme que con la nueva reubicación no pueda seguir regentando su tienda de tabacos, el negocio que le da de comer, y se ha negado a irse pero mucho nos tememos que tendrá que hacerlo, a pesar de sus 79 años.