Compartir

Pocas celebraciones serán tan absurdas como la protagonizada por Maurides, un futbolista brasileño que se hizo un esguince en la rodilla derecha por un salto mortal con el que estaba celebrando su primer gol con el Internacional.

“Sufre un esguince en su rodilla derecha que parece leve. Haremos pruebas, pero no nos preocupa el período de recuperación. Parece más un susto que algo grave”, explicaba el médico después del Internacional-America MG de la copa brasileña.

El episodio ocurrió en el minuto 43 del segundo tiempo, cuando el joven delantero brasileño, que había entrado en el campo como sustituto de Diego Forlán, remató de cabeza un balón a la red. Maurides lo celebró por todo lo alto, primero con una voltereta y luego con un mortal hacia atrás. Sin embargo, la caída no fue buena y la cara le cambió de inmediato al futbolista, que pidió el auxilio de los médicos.

Maurides tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla, con gesto muy serio, nada que ver con la alegría que se dibujó en su cara con el primer gol de su carrera con el Internacional. Una celebración que, probablemente, no se atreverá a repetir.