Cómo limpiar a fondo la lavadora para que no manche tu ropa

Te parecerá irónico, pero las lavadoras necesitan que las limpies. Y más si estás viendo que en vez de que te dejen limpia la ropa, la lavadora te la está manchando y además deja cierto hedor desagradable.

Mientras que tu lavadora tiene la ardua labor de limpiar tu ropa, se está ensuciando y puede estar acumulando tanto moho como cal y otras impurezas. Para que mantengas tu lavadora y dure por mucho tiempo, es necesario que la limpies. 

Qué vamos a necesitar para limpiar la lavadora

Lavadora

Antes de empezar con tu tarea, recuerda desconectar la lavadora, no queremos que ocurra una desgracia. 

No es necesario que este proceso de lavado lo hagas todos los días, con que lo hagas cada tres o cuatro meses le haces un bien inimaginable a tu herramienta del hogar.

Hay tres tipos de limpiadores que podemos usar para asear nuestra lavadora:

  • Limpiador para lavadoras: obvio, claro. Si el producto se vende así, debe servir para limpiar la lavadora ¿no? Además este lo puedes colocar en la lavadora, configurarla como un ciclo de lavado normal y se limpiará automáticamente. Lo malo es que puede que no llegue a esos rincones difíciles que es donde más se acumulan las impurezas. (Además que no la limpiará por fuera, así que vete olvidando de las opciones automáticas).
  • Limpiador genérico: cualquier desinfectante multiusos servirá.
  • Limpiador casero: puedes hacer una mezcla de vinagre, limón y bicarbonato para desinfectar tu lavadora. Además, esto evitará que siga incrementándose el moho en las esquinas.
  • Una esponja
  • Tus manitas: puedes usar guantes para protegerte las manos, por si acaso. 

Limpiar la lavadora por partes

Lavadora

Cada pieza de la lavadora hay que limpiarla con suma atención y cuidado, por lo que te lo explicaremos de esta forma.

Puerta: Sea que se abra por arriba o por el lado que da hacia a ti, esta parte acumula mucho sucio, y más en su bisagras. Así que empieza por ahí no dejándote ningún sitio. Pasa la esponja humedecida con el limpiador que hayas decidido utilizar. Aunque el vinagre es bastante útil para esta parte. 

Compartimentos: en esta pieza suele acumularse el moho pues está en contacto directo con el agua y además, al ser como una especie de gaveta, al cerrarse, queda oscuro y un ambiente propicio para el moho y los hongos es precisamente un sitio húmedo y con poca luz. 

Si tus compartimentos los puedes sacar, tanto mejor. Puedes meterlos en un cubo con agua y vinagre y dejarlos ahí hasta que se blanqueen o lavarlos en el fregadero con un cepillito para llegar a los recovecos. 

Si no es así y están integrados a la lavadora, pues tendrás que activar esa esponja y tus manos desde allí: pon un poco de limpiador, pasa la esponja y de último seca con papel absorbente. No querrás que precisamente la parte en donde pones el jabón y el suavizante queden oliendo a vinagre o algo parecido. 

El filtro

Lavadora

Fíjate que es la parte que más mugre estará coleccionando, pues esa es su función: pelusas, restos de telas, ese anillo que creías perdido, el sentido de la vida…, de todo vas encontrar allí. Pero es una de las partes más sencillas de limpiar. Solo saca el filtro, retira las impurezas que sobresalgan y ponlo en un recipiente con agua tibia y vinagre para blanquearlo. Si quieres, para mayor precisión, puedes pasarle un cepillo pequeño tipo cepillo de dientes por todas las esquinas.

Puede que cuando saques el filtro salga agua que estaba acumulada, ten cuidado con eso y prepárate para tener que secar todo. 

Limpiar la goma: ¿ubicas esa parte que está entre la puerta y el bombo (la parte de adentro)? Bueno, esa goma también hay que limpiarla. Si el modelo de tu lavadora permite sacarla, perfecto. Sácala y limpiala por el interior, que seguramente ahí se estará creciendo el moho. Cuando la vuelvas a poner, sécala muy bien. 

Bombo: esta es la parte difícil manualmente, por lo que ahí sí tendrás que dejarlo a la buena del automatismo. Coloca un producto antical hasta donde alcances e inicia el ciclo de la lavadora con agua a alta temperatura. 

Cuando acabe, deja abierta la lavadora de manera tal que se seque completamente. De hecho, deberías dejar la mayor parte del tiempo la lavadora abierta para que se oree y no acumule moho. 

Consejos para mantener la limpieza de tu lavadora

Lavadora
  • Utiliza productos antical cuando estés lavando, pues así evitarás que se acreciente el cal hasta la próxima sesión de limpieza. 
  • Mantén la puerta y los compartimentos abiertos cuando no uses la lavadora. Así no están a oscuras y entra el aire, lo que espantará al moho. 
  • No uses jabón demás cuando laves. Utiliza la cantidad precisa, pues acumular jabón y dejarlo en la lavadora incrementa la mugre. 
  • Trata de no dejar cosas en tu ropa. Puedes dañar la lavadora —y el objeto que dejaste— si no revisas los bolsillos de tu ropa antes de introducirla en la lavadora. 
  • No abuses de la capacidad de tu lavadora, no pongas más ropa de la que aguante la máquina. Es contraproducente: no lavará bien la ropa y además puedes dañar la puerta y el bombo.

Si después de esta mega limpieza tu ropa sigue saliendo manchada, es probable que sea algún problema de tubería o de agua. Tendrás que revisar eso con un plomero, es mejor que no tomes esa justicia por tu mano porque puede acabar peor. 

Otra posibilidad es que alguna pieza se haya oxidado y sea la corrosión la que ha estado manchando tu ropa todo este tiempo. Si las manchas son de un color rojizo, quizás este sea el problema. Esto también deberías dejárselo a un técnico, pues esta clase de piezas no se ven a simple vista con exactitud, así que no es tan fácil como ir, ver y cambiarla.