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Así lo han destacado hoy el vicerrector de Política Científica de la Universidad de Zaragoza, Luis Miguel García Vinuesa, y el Consejero de Economía y Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Fernando Rivarés, durante la presentación del programa con una sesión de cinefórum celebrada en el colegio Puerta de Sancho con 75 escolare s y el documental 'La maldición del cocodrilo de Ricla' de la paleontóloga Jara Parrilla.

Además, ambos han destacado la oportunidad de la iniciativa para “despertar el interés por la ciencia, poner en valor el trabajo del tejido científico del campus público aragonés y llevar el conocimiento de una forma sencilla y cercana a escolares y adultos”.

La actividad se realiza a partir del visionado de los 35 minidocumentales científicos de la Universidad de Zaragoza, con una duración entre 5 y 15 minutos, y la posterior conversación con los investigadores- autores de dichos audiovisuales, producidos a lo largo de siete ediciones de un taller organizado por la Unidad de Cultura Científica del campus público aragonés y con financiación ministerial.

Esta herramienta de divulgación ofrece la oportunidad de hablar cara a cara con investigadores en un ambiente relajado, adaptado a cada público, sensibilizando a los adultos sobre la trascendencia de la ciencia y la tecnología en nuestras vidas, pero también despertando en los niños de 11 y 12 años la curiosidad y el interés por la ciencia a edades cada vez más tempranas y fomentando la aparición de futuras vocaciones científicas.

Proyecto para colegios de toda la ciudad y también para adultos

El programa 'Enziende la ciencia' se extiende este curso a centros educativos de toda la ciudad gracias al impulso del Ayuntamiento de Zaragoza, que además ha querido abrir estos cinefórum a la población adulta en general a través de sesiones en los centros cívicos.

Hasta el momento la iniciativa ha despertado un claro interés entre los colegios, de tal manera que ya existe una lista de espera con más de 12 centros para continuar a partir de septiembre. Solo durante los meses de mayo y junio se llegará a 615 alumnos/as de 12 colegios, nueve en los barrios de Las Fuentes, Picarral, Centro, Almozara, Miralbueno, Delicias, San José y tres de los barrios rurales de Movera, Santa Isabel y Monzalbarba.

Las sesiones, entre el pasado 4 de mayo y final de junio, recorrerán los colegios Maestro don Pedro Orós, Guillermo Fatás, Nuestra Señora de la Merced, Nuestra señora del Carmen FEC, Lucien Briet, Puerta de Sancho, Miralbueno, José Camón Aznar, P. Fernández Vizarra, Calixto Ariño, Tenerías, y Marcos Frechín.

El jueves 14 de junio se realizará además la primera de las 10 sesiones previstas en un centro cívico; en concreto en el de Delicias, con la proyección del documental 'Una transición en femenino' a partir de las 19:30h y entrada libre.

Despertando interés por la ciencia

Desde hace siete años, la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Zaragoza viene desarrollando esta actividad con diferentes públicos ¿ estudiantes universitarios, de Secundaria y de Primaria en el medio rural y urbano de la mano del Programa Ciencia Viva del Gobierno de Aragón. Desde hace cinco años, con internos de los centros penitenciarios de Zuera y Daroca, con niños del Aula del hospital Infantil de Zaragoza, y desde este curso, con 300 jóvenes en riesgo de exclusión social de ocho centros sociolaborales de la Fundación Adunare. Asimismo, hace dos años, la Junta de Distrito Centro solicitó este programa para los colegios 'vecinos' al campus, una actividad que fue tan bien acogida que el consistorio ha decidido ahora extenderla a toda la ciudad.

Excelente acogida

Hasta ahora, la valoración realizada por parte de los propios profesores, tutores y equipos directivos de los colegios es muy positiva. Los investigadores se sienten satisfechos ante el interés demostrado por los niños, su alta participación, con numerosas preguntas, por su naturalidad, espontaneidad e imaginación en el debate. Y para los niños es una actividad que les ayuda a desmitificar la imagen del científico, a visibilizar el trabajo de las científicas y en ocasiones a despertar una posible futura vocación científica.