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La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a la acusada a cinco años de prisión, y seis de inhabilitación para el desempeño de su oficio.

La acusada que actuó “guiada por el resentimiento y despecho” inoculó el virus en las muestras por el mero hecho de no aceptar su cambio de sección.

Los magistrados reprochan a la sanitaria su “maldad extrema