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Tanto Victor Jesús Caballero como Víctor Romero, los dos guardias civiles de Alcañiz, que fueron acribillados por 17 disparos de Norbert Feher “El Ruso”, llevaban puestos los chalecos antibalas.

Pero las balas llegaron a traspasar al menos uno de ellos y le hicieron un orificio de medio centímetro.

Así lo revela el informe preliminar del forense, que será analizado por los abogados de las víctimas.