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El pasado día 15 de Noviembre, el padre del menor fue a buscar a su hijo a la guardería, ubicada en Zaragoza y que depende del gobierno aragonés, encontró una nota que le indicaba que pasará por dirección.

El niño estaba lleno de magulladuras, con multitud de marcas en la cara y en la cabeza, según asegura el padre “una negligencia por parte de la directora y los monitores, no hicieron su trabajo, y dejaron solos a los menores“.

Los médicos detectaron lesiones y golpes en la cabeza, así como varias lesiones en la cara y orejas por mordiscos y golpes.