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DGA y DPZ destinan una inversión de 6,8 millones de euros a las actuaciones de reparación de infraestructuras dañadas por las riadas

ZARAGOZA, 13 (EUROPA PRESS)

La presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ha subrayado este lunes que desde el Ejecutivo regional “se ha defendido siempre que era necesario limpiar el río (Ebro), con los equilibrios medioambientales que sea” al observar que con menos caudal, con crecidas de 2.600 metros cúbicos por segundo, “los daños son mayores” en toda la ribera.

Así lo ha afirmado la presidenta tras la manifestación convocada este domingo en Zaragoza por la Asociación por las Inundaciones del Río Ebro, que se ha desarrollado bajo el lema 'Por la limpieza integral del cauce del río Ebro', y después de suscribir junto al presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), Luis María Beamonte, un convenio por el que ambas instituciones coordinarán las actuaciones de reparación de infraestructuras locales dañadas en la riada de finales del mes de febrero y principios de marzo.

Rudi ha explicado que ya hubo una reunión “en plena eclosión de la riada” entre el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, y los consejeros del área de las Comunidades autónomas afectadas, en la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en Zaragoza, y desde entonces “ha habido contactos para trabajar”, así como la empresa pública estatal Tragsa “ya se ha puesto a trabajar” en ello.

La presidenta ha observado que a veces “cuando se habla de limpiar el río algunos entienden” que se llevarán a cabo “actuaciones agresivas, pero creo que no” es así y ha recalcado que limpiar el cauce “es necesario”, corresponde a la Confederación determinarlo y tener en cuenta además que las acciones que se emprenden aguas arriba afectan aguas abajo.

Respecto al convenio firmado con la Diputación de Zaragoza, ha recordado que se contemplaba la firma de acuerdos con otras administraciones en el decreto aprobado por el Ejecutivo aragonés para paliar los daños causados por la riada y, de esta forma, se determina qué proyectos acometerá cada institución.

El Ejecutivo autonómico acometerá las mejoras en instalaciones municipales y en las obras vinculadas al ciclo del agua, con 1,9 millones para estos segundos trabajos “y un millón más para reparar otro tipo de instalaciones municipales”.

Ha precisado que entre las obras relacionadas con el ciclo del agua no se incluyen las instalaciones públicas de riego, de las Comunidades de regantes y que dependen de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente.

EN OTRAS ZONAS

Por su parte, el presidente de la DPZ, Luis María Beamonte, ha remarcado que la institución no solo atiende las peticiones de los municipios de la Ribera Alta y Baja del Ebro, sino que también reparará los daños causados por el agua en las zonas de Valdejalón, Aranda, Calatayud y la ribera del Queiles.

Para ello, se ha habilitado una partida de 4 millones de euros, gracias a los remanentes positivos de tesorería de que dispone la Diputación por la liquidación del presupuesto de 2014, y el crédito podría ampliarse hasta llegar a los 9 millones de euros. Además, dedica 1,5 millones al arreglo de carreteras provinciales afectadas.

De esta forma, ambas instituciones trabajarán de forma conjunta para reparar los daños producidos en bienes de titularidad pública y privada. El Ejecutivo aragonés invertirá más de 2,8 millones para reconstruir las infraestructuras y equipamientos de titularidad local y para las obras que realizará el Instituto Aragonés del Agua para solucionar los daños en la red de abastecimiento de agua y depuración de aguas residuales.

La DPZ reparará caminos rurales con 4 millones de euros y gracias a su parque de maquinaria, formado por máquinas motoniveladoras, excavadoras o camiones. En total, se destinará un presupuesto conjunto de 6,8 millones que se ampliará en caso de que sea necesario.

YA EN MARCHA

Este acuerdo se enmarca en el paquete de medidas urgentes que aprobó el pasado 9 de marzo el Gobierno de Aragón para completar las ayudas estatales. El objetivo final es alcanzar la restitución del cien por cien de los daños causados por las inundaciones del Ebro.

Por ello, se indemnizará por los daños o destrucciones de viviendas, vehículos, enseres domésticos, explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales y establecimientos turísticos, industriales, comerciales y mercantiles.

Se sufragará la totalidad de los costes que no cubran las ayudas estatales, ni las compañías de seguros y hasta el 30 de abril los afectados pueden solicitar estas ayudas.

Entre los trabajos que ya están en marcha se encuentran los que realiza la empresa pública Sarga, que suman 12 millones de euros, y consisten en obras de limpieza y reconstrucción de acequias y desagües, además de la reposición de terrenos y caminos. También las mejoras en las redes de agua que acomete el Instituto Aragonés del Agua.

Asimismo, en materia de obras públicas, se ha dirigido una partida de 1,2 millones a la mejora de carreteras. El objetivo es reparar los daños causados por la crecida del Ebro en las vías autonómicas, en concreto en la carretera A-126, de Alagón a Remolinos; en la A-1107, en Pina de Ebro; y en la SC-Z14, antigua A-127, en Gallur.

El presidente de la DPZ, Luis María Beamonte, ha indicado que seis grupos de ingenieros han visitado las vías provinciales afectadas para impulsar la reparación de las carreteras y ha apuntado que el puente instalado por la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Boquiñeni se retirará en unos días.