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Centenares de taxistas concentrados frente a la sede del Partido Popular en la madrileña calle de Génova han obligado a cerrar la puerta del edificio, con la valla de seguridad echada, por segundo día consecutivo. En el interior de la sede, Pablo Casado se reúne con la dirección del partido.

Megáfono en mano, los taxistas gritan “somos un sector pacífico, sin violencia”, y advierten al PP de que “por la mañana aquí, por la tarde en la Puerta del Sol”. Repiten por tanto el recorrido que ya hicieron ayer, lunes, cuando, tras protestar ante la sede popular se desplazaron hasta el enclave de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, que ostenta el popular Ángel Garrido.

En Génova, la persiana está bajada y la sede cerrada mientras el presidente del PP, Pablo Casado, preside la reunión del Comité de Dirección de la formación. En el PP esperan que la concentración siga el mismo patrón que ayer y, tras un par de horas, se disuelva y puedan abrir las puertas.

De hecho, el PP mantiene la convocatoria de prensa prevista para las 13.30 horas para dar cuenta de la reunión de la dirección popular y confían en que los periodistas puedan entrar minutos antes.

Los taxistas entonan también proclamas contra el PP refiriéndose a la gran enseña nacional que está en la fachada de Génova: “¡Esa bandera no la merecéis!”.

Como las autoridades de Madrid no les reciben, los taxistas también emplean apelativos de “cobardes” a los populares por “cerrar la sede a cal y canto” y se quejan de que no les reciben. Responden a la propuesta de Casado de comprar licencias animando a que “compren las licencias de VTC, que son menos”.

Entre los centenares de conductores presentes, algunos portan carteles recordando que “el Taxi está en lucha” y reclamando el reparto de licencias que marca la ley.

La dirección nacional del Partido Popular lamentó este martes “la politización de las protestas de los taxistas” y consideró “curioso” que se congreguen frente a la sede de su formación y no en el Ministerio de Fomento, que es “el causante último de la situación que vivimos”.

En rueda de prensa en la sede nacional del PP, lugar frente al que esta mañana se manifestaron centenares de taxistas para hacer llegar sus protestas, la vicesecretaria general de Comunicación, Marta González, señaló que “todas la reivindicaciones por legítimas y justas que sean pierden esa legitimidad cuando se hace uso de la violencia y la actitud radical y violenta de una parte del sector del taxi”.