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VALENCIA, 28 (EUROPA PRESS)

El ya presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se ha comprometido este domingo, tras jurar su cargo, a ser “honrado”, “dialogante” y a “unir a los valencianos”. Asimismo, ha advertido al Gobierno central de que no tolerará “ninguna discriminación más ni en financiación autonómica ni en inversiones”.

Puig, ante el pleno de las Cortes Valencianas, ha realizado una “proposición” sobre su programa de Gobierno, en la que ha indicado que su mandato supondrá “un cambio fundamental”, ya que implicará “la recuperación del poder por parte de los ciudadanos y un Gobierno al servicio de las personas”.

En este sentido, ha señalado que su Ejecutivo estará presidido “por la regeneración ética y la lucha contra la corrupción y la desigualdad”, además de “por un nuevo contrato social que modernice la educación, la sanidad y los servicios sociales”.

“Mi Gobierno estará presidido por el avance hacia un nuevo modelo productivo”, así como por la igualdad entre hombres y mujeres”, “por una política cultural potente, plural, moderna, que cuide nuestras señas de identidad y nuestra lengua y que nos sitúe en la vanguardia del conocimiento”.

Además, ha abogado por el dialogo “entre partidos, pero sobre todo con toda la sociedad: universidades, ONG, asociaciones empresariales y sindicales, sociedad civil”. En este sentido, ha avanzado que, a partir de este lunes, convocará reuniones para alcanzar los Pactos de la Generalitat.

Así, se ha referido al 'Acuerdo del Botánico' –suscrito por Podemos, Compromís y PSPV– que, según ha dicho, persigue “adecuar nuestro proyecto de país a una nueva etapa” y plantea “un acuerdo para progresar juntos, sin dejar nadie atrás porque no vale el crecimiento a cualquier precio, porque no hay que esperar a crecer para redistribuir”. “Cumpliremos con nuestras obligaciones de dejarles –a los jóvenes– un país mejor que el que nos encontramos”, ha manifestado

RELACIÓN “EXIGENTE, LEAL Y SOLIDARIA”

Puig, quien ha resaltado que “es tiempo de cambio y unidad”, ha asegurado que buscará “una relación con el gobierno de España exigente, leal y solidaria”. Así, dirigiéndose al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García Margallo, presente en el acto en representación del Gobierno, le ha advertido de que “la Comunitat no puede aguantar ni un día más” y ha resaltado que es contrario al “victimismo”, pero también a la “injusticia”.

A su juicio, “la lealtad entre españoles tiene que ser en los dos sentidos: de la Comunitat al resto de España, y del resto de España a la Comunitat”, y ha subrayado: “No toleraré ninguna discriminación más ni en financiación autonómica ni en inversiones”. Para Puig, el problema valenciano es un problema de igualdad entre españoles”, y ha exigido “diálogo, respeto y soluciones”.

En otro momento de su intervención, el nuevo 'president', el sexto de la historia del autogobierno valenciano, ha asegurado que no entrará solo al Palau de la Generalitat, porque “nunca he practicado la política en primera persona del singular”, ha dicho.

Del mismo modo, se ha comprometido a ser “el presidente honrado de un pueblo honrado; el presidente dialogante de un pueblo de palabra; el presidente de un pueblo valiente contra las injusticias; el presidente para unir a los valencianos”.

“Coseremos todos los territorios desde Pilar de la Horadada hasta Vinaròs”, ha resaltado y ha añadido: “Se acabará lo de dividir a los valencianos y valencianas entre buenos y malos”. “Trabajaré para unir, no para separar”, ha resaltado Puig, quien ha destacado que su Gobierno será “hospitalario y no hostil”.

Ximo Puig ha pedido “ayuda, compresión y lealtad al pueblo valenciano” y ha explicado que los de su generación que votaron el referéndum constitucional saben “cuánto costó conquistar la democracia y, por eso, nos consagramos con devoción a protegerla y fortalecerla”. Al respecto, entiende que “es el momento de reformarla para renovar el compromiso con las nuevas generaciones.

“LEALTAD AL PUEBLO VALENCIANO”

En su discurso, Puig, que ha recordado palabras de Raimon, Ernest Lluch o Max Aub, entre otros, se ha comprometido a cumplir “la promesa de lealtad al pueblo valenciano” y ha subrayado que “aunque el viejo pueblo valenciano tiene mucho más de 32 años, fue en 1983 el inicio de la historia de nuestro autogobierno democrático”. “Su confianza me compromete, me obliga y me honra”, ha resaltado.

El recién elegido 'president' ha querido recordar a todas las personas que le han acompañado, “desde Ernest Lluch, Joan Lerma, el alcalde de Morella Blasco y cententares de compañeros de los que he aprendido”. Especialmente ha tenido un especial agradecimiento para su familia, sobre todos a sus padres, y ha resaltado que es el primero de su familia que pudo ir a la universidad.

“No hay mayor honor ni mayor responsabilidad que ser vuestro presidente, el presidente de todos los valencianos”, ha manifestado Ximo Puig, quien ha dicho ser consciente de “la gran responsabilidad” que asume. Según ha manifestado, “estamos inmersos en la crisis política, económica y social más grande de toda la democracia”, pero, ha añadido, “soy consciente de las capacidades de esta comunidad”.

También ha recordado que este sábado se celebró el Día del Orgullo LGTB y ha querido poner en valor los “derechos civiles que, gracias al presidente Zapatero –presente en el acto–, España reconoció diez años antes que otras democracias”. Asimismo, ha querido tener unas palabras para el recientemente fallecido Pedro Zerolo.

“INTOLERANCIA Y FANATISMO”

Por otra parte, el nuevo jefe del Consell ha tenido unas palabras para “ponerse al lado de las familias que han llorado a sus muertos, asesinados por la intolerancia, imbatidos por el fanatismo, muertos por el nuevo fascismo del siglo XXI en Túnez, Francia o Kuwait el viernes”.

“No hay ninguna excusa, ni en el terrorismo, ni en la xenofobia, ni en el racismo, ni en la criminalidad que utiliza la pobreza como paraguas para la destrucción de la libertad”, ha resaltado. Del mismo modo, ha resaltado que “las dos riberas del Mediterráneo no pueden ignorar indefinidamente el paisaje más cruel de la desigualdad”, y ha reclamado “cambio, justicia e igualdad”.