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Los taxistas de la Plataforma de Afectados por la Nueva Ley del Taxi viven momentos de incertidumbre al vencer, el 11 de mayo, el plazo que marca la ley para adaptar la segunda y tercera licencia. Mientras 'pelean' hasta el último día para que se aplique la lógica y se retrasen los plazos a la espera de la decisión de la Comisión Bilateral, los taxistas tienen que aguantar la ironía y la provocación de los políticos tanto de la Generalitat como del PSPV en Les Corts a los que nos les interesa lo más mínimo el futuro del sector.

El Director de Obras Públicas, Transporte y Movilidad, Carlos Domingo, en la última reunión y delante de todos los presidentes de las asociaciones del sector, asegura que su gobierno sí quiere aprobar la moratoria, pero no con carácter de urgencia.

“Es una tomadura de pelo la actitud del Director General de la Conselleria hacia el sector del taxi a tan sólo semana y media para que venza el plazo para adaptar. Si no considera urgente tomar una decisión cuando sólo quedan nueve días para aplicar la ley, pues que apruebe la moratoria cuando ya no sirva para nada”, manifiesta con impotencia la Presidenta de la Plataforma de Afectados por la Nueva Ley del Taxi, Isabel Segura. 

A ello se une “los constantes desplantes de la diputada socialista de Infraestructuras en Les Corts, Sandrá Martín, que no sólo rechaza aprobar la moratoria en contra de lo que opina el resto de partidos, incluso de sus socios Compromís y Podemos, sino que además hace caso omiso a nuestras peticiones de reunión, se niega a escucharnos”, añade la Presidenta de la Plataforma.

“Para terminar de rematar el inicio de semana, asistimos con incredulidad a la decisión del President de la Generalitat de dejar fuera al sector del taxi de las ayudas al transporte de 4,5 millones de euros que anuncia que realizará provenientes de los fondos europeos”, añade Isabel Segura. “Primero Ximo Puig sale en rueda de prensa criticando que el Ministerio maltrata a Valencia en ayudas al transporte y luego hace exactamente lo mismo con el taxi cuando tiene que tomar decisiones como las de repartir las subvenciones de la UE, demostrando una vez más que todo es política y que les interesa muy poco ofrecer el servicio de transporte público y de calidad que merece el ciudadano”, concluye.