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El Colegio Notarial de Valencia ha recibido al jefe del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, el teniente general Francisco José Gan Pampols y al delegado de defensa en la Comunidad Valenciana, coronel Rafael Morenza Tato.

Durante el recorrido por las diferentes estancias nobles de la actual sede colegial, construida en 1883, el teniente general ha firmado en el libro de honor de este colegio que se halla documentado de forma ininterrumpida desde 1.283, siendo el más antiguo de España.

Con este encuentro, el Colegio Notarial de Valencia quiere reconocer la importante labor que realiza la Notaría Militar en las misiones que nuestras Fuerzas Armadas desarrollan fuera de nuestras fronteras donde no puede llegar el notario como fedatario público para proporcionar a los ciudadanos seguridad jurídica mediante escritura pública.

Y es que los militares en misiones, necesitan que su 'vida jurídica' prosiga con normalidad durante los meses que pasan fuera de sus casas, a la hora de poder hacer un testamento, un poder, o firmar otro tipo de documento notarial.

Como muestra de colaboración y buen entendimiento entre servicios públicos, en concreto a la función notarial, el comandante interventor Jesús de Salvador y Cerdán, responsable de la notaría militar en la Comunidad, hizo entrega al decano del Colegio Notarial de Valencia, Francisco Cantos, de un sello, como el utilizado en la misión española en Afganistán por los interventores en su función notarial, consistente en un casquillo de munición inutilizado.

En su intervención, de Salvador recordó su trabajo como fedatario militar en el contingente español de Herat donde ayudó a muchos compañeros a realizar poderes o testamentos. “Entre las múltiples y variadas experiencias personales y profesionales que experimenté en Afganistán, fue el ejercicio de la Fe Pública la que me dejó huella, pues además de la satisfacción profesional de ejercerla, en lo personal descubrí la labor social del notario a la hora de ayudar a redactar las últimas voluntades del testador, ya que descubren ante el fedatario sus secretos más íntimos”, aseguró.

Por su parte, el delegado de Defensa en la Comunidad Valenciana, el coronel Rafael Morenza, también quiso ensalzar la figura del notario público como garante de la seguridad jurídica y animó a explorar futuros ámbitos de colaboración. Tal y como indicó a los notarios presentes, “queremos ayudaros en el mundo digital notarial para evitar ataques, aportando al notariado toda nuestra información de ciberdefensa”.

A su vez, el decano del Colegio Notarial de Valencia entregó al teniente general un recuerdo conmemorativo del acto y en su discurso analizó las semejanzas de ambos colectivos que “ponen el contador social a cero, llegando tanto al ejército como al notariado personas de los estratos más humildes que alcanzan las más altas responsabilidades con el propósito de ayudar y proteger a la sociedad”. Y es que para Cantos, “los representantes de las fuerzas armadas ofrecen a la población seguridad de primer grado y sobre ella los notarios constituimos la seguridad de segundo grado, garantizando al ciudadano la seguridad jurídica preventiva necesaria en todas las transacciones por medio de documento público”.

El general, Francisco José Gan Pampols, fue el encargado de cerrar el turno de intervenciones, dando las gracias al Colegio Notarial de Valencia por su recibimiento y por reconocer el trabajo de los militares como fedatarios públicos en misiones en el extranjero, manifestando además su interés en colaborar con el mundo notarial para seguir mejorando el servicio que prestan a la sociedad.