Compartir

Por segundo ejercicio consecutivo, el Gobierno Local ha cerrado el ejercicio presupuestario en positivo, con un remanente de tesorería favorable: 42 millones de euros de superávit, que es el doble de lo que ya se consiguió el año pasado. El alcalde Joan Ribó ha destacado la mejora de las cuentas municipales, pero ha lamentado las “restricciones” que impone el Gobierno del Estado a la hora de emplear estos recursos económicos en las necesidades reales de la ciudad.
“Hemos tenido un superávit de 42 millones de euros, el doble que el año pasado, lo que es una muy buena noticia que indica que estamos haciendo bien las cosas”, ha manifestado el alcalde. No obstante, Ribó ha denunciado las restricciones del Gobierno central a la hora de hacer uso de este remanente, “ya que según la ley Montoro -ha denunciado- no podemos dedicar estos recursos a servicios sociales, sino sólo a pagar deuda o a lo que se llama 'inversiones sostenibles”.
Con dicho concepto, inversiones sostenibles, se refieren todas aquellas inversiones que no impliquen incrementar la plantilla de personal. Ribó ha explicado que ante una situación de paro como la actual “es inaudito que el gobierno de Rajoy no nos deje invertir más en políticas para la creación de empleo”. Joan Ribó ha calificado de “perversa” esta situación “que nos impide dedicar el dinero a lo que necesitan valencianos y valencianas”, y ha añadido que se trata “de una situación totalmente fuera de la realidad porque nosotros estamos cumpliendo escrupulosamente todas las condiciones por las se nos puso dentro del Plan de Ajuste” en el año 2012.
El alcalde ha destacado el resultado del ejercicio de 2016, que consolida la tendencia iniciada con el mandato del Govern de la Nau, tras varios años de saldos negativos. “Se trata de una gestión de los recursos públicos que ha logrado enderezar la situación que habíamos vivido hasta ahora”, ha asegurado.