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Desde FOTUR, lamentan la imagen caótica que ha ofrecido la ciudad de Valencia en estas Fallas. Mientras se denuncia a los músicos que tocan instrumentos en la calle, se permite la venta y el consumo de alcohol sin control en la vía pública, algo que se extiende incluso a menores de edad.

Además, aseguran que “prima el derecho de la venta ambulante, frente a los locales que están ahí todo el año, pagando sus impuestos, creando puestos de trabajo y ofreciendo ocio legal. Tampoco se puede priorizar los puestos de venta de alcohol ambulante, frente a los buñuelos que forman parte de la tradición de nuestra fiesta”.

El viernes, sábado y domingo, cuando la Policía Local estaba desbordada, el negocio era para los lateros, venta ambulante y mochileros, que montaban sus chiringuitos impunemente. La falta de control en la vía pública, según afirma FOTUR, es responsabilidad de todos y no se debe perder el tiempo en discutir las competencias entre Policía Local, Autonómica y Nacional. 

Por otra parte, reivindican medidas higiénico-sanitarias. La voluntad de FOTUR es que los turistas visiten la ciudad, pero aseguran que “no se les ofrece unos servicios higiénicos adecuados a la magnitud de las Fallas y su repercusión”.

“Este año nuestros locales de ocio han sido los grandes perjudicados. En lo que respecta a los pubs, han recibido la competencia del todo vale de las verbenas en la vía pública, puesto que, cuando finalizaban las verbenas, los pubs tienen que cerrar en cumplimiento de su horario, por lo que su capacidad de negocio, ha sido nula.” como apuntan desde FOTUR.

Para concluir, desde FOTUR reclaman una fiesta basada en la responsabilidad y las buenas prácticas, y en la que todos los actores implicados: empresarios, falleros, administración, policías, etc., tengan que buscar puntos de estrategia conjuntos para que las Fallas sigan siendo la mejor fiesta del mundo.