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Ante la próxima celebración de las Fallas, desde el Ilustre Colegio
Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana
(ICOPCV) se ha recordado que
los pies se ven realmente afectados por las largas caminatas y pasar mucho de tiempo
de pie. Por esto, es esencial tener en cuenta algunas recomendaciones para
evitar la aparición de posibles dolencias.

Los problemas más comunes en los pies durante estas fiestas son las
metatarsalgias (dolor en el antepié), ampollas, erosiones y también dolor de
espalda, de cuello así como sobre cargas en las caderas o en las rodillas como
consecuencia de utilizar un calzado inadecuado o padecer alguna alteración de
la marcha derivada de alguna patología no tratada adecuadamente.

El calzado más adecuado
para las falleras

Por lo que respecta a las falleras, que suelen utilizar zapatos de
tacón durante un tiempo prolongado, especialmente en la ofrenda o los
pasacalles, se recomienda utilizar un calzado con un tacón cuadrado que no
tenga más de 4 cm, que sea flexible y confortable, que esté confeccionado con
materiales naturales que permitan la transpiración del pie y que ofrezca
sujeción sin oprimir. Además, es recomendable que cuente con una pequeña
plataforma en el antepié para que la presión en esta zona sea menor.

10 consejos para disfrutar
de las Fallas sin dolor de pies

Desde el ICOPCV se ha señalado que si los pies estuvieran hinchados o
sobrecargados, es aconsejable optar por las alpargatas.

  1. Realizar una revisión en el podólogo: antes de Fallas para detectar si hay alguna anomalía en la marcha, durezas, callos o cualquier otra patología que requirieran un tratamiento previo para evitar que deriven en complicaciones posteriores mayores.
  2. Elegir el calzado adecuadamente. Debe ofrecer sujeción
    sin apretar, estar fabricado en materiales naturales como la piel y que sea
    flexible para que se adapte al movimiento pero con una suela gruesa que se
    agarre al pavimento para evitar resbalones, especialmente cuando el suela está
    húmedo y en días de lluvia. Es muy importante no estrenar calzado si se prevé
    andar durante horas.
  3. Escoger bien los calcetines, que sean de nuestra
    talla, sin costuras y que no queden grandes porque al arrugarse pueden provocar
    heridas debido a que las fricciones que podrían irritar la piel. Son
    aconsejables los confeccionados con materiales como el algodón, los calcetines
    técnicos o los elásticos, que se adapten al pie sin dificultar la circulación. 
  4. Realizar baños de contraste de agua tibia y fría. La secuencia sería agua
    fría – agua tibia – agua fría. El frío tiene propiedades antiinflamatorias y
    antiedematosas que reducirá la posibilidad de aparición de ampollas, si aún se
    encuentran en una fase incipiente, y el contraste con el agua tibia facilitará
    la circulación sanguínea.
  5. Tras el baño, secarlos perfectamente atendiendo especialmente al espacio interdigital para evitar la aparición de hongos o pie de atleta.
  6. Aplicar tratamientos antiinflamatorios después de cada jornada.
  7. Hidratar los pies para que la piel esté elástica.
  8. Las uñas deben cortarse rectas, sin picos, porque si se redondean la carne del borde de la uña buscará ese espacio y cuando crezca es probable que se produzcan los dolorosos uñeros.
  9. Las ampollas no deben explotarse ni retirar la piel porque es la que protege de posibles infecciones. Éstas deben ser limpiadas con un antiséptico y dejarse secar al aire libre, si es posible.
  10. Si tras las fiestas perdurarán las molestias en los pies o en la espalda, se detectara alteración en el color de las uñas o cualquier otra anomalía, es fundamental realizar una revisión en el podólogo para realizar una valoración y ofrecer el tratamiento más adecuado, si fuera necesario.