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Redacción| Las
consecuencias de la actuación del hombre, entre ellas el cambio climático,
están alterando las condiciones de la vida en el planeta, provocando la desaparición
de muchos ecosistemas y poniendo en
peligro la supervivencia de
determinadas especies. Un estudio sobre los antílopes africanos concluye
que las especies con una distribución geográfica más reducida serán castigadas
de forma desproporcionada. Según Jakob Bro-Jorgensen “Un tercio de las especies de
antílopes africanos está amenazado de extinción. A final de siglo serán la
mitad”.

En
BIOPARC Valencia residen 10
especies de antílopes africanos y algunas de ellas están incluidas en Monitoring
programs para preservar su existencia, como el impala y la gacela Thompson. De
hecho, esta última prácticamente sólo se encuentra en el este de África, en
zonas que van del sudoeste de Kenia al noreste de Tanzania y se encuentra en estatus
“Casi Amenazado” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (UICN).

Estos
días, 5 machos de antílopes nacidos el
pasado año en BIOPARC, cuatro machos de gacela Thompson y uno de impala, se han desplazado a la institución zoológica Oasys Parque en el desierto de Tabernas (Almería). Estos traslados
se enmarcan en la gestión de las poblaciones que habitan en el parque y la
cooperación entre las distintas instituciones con el objetivo de preservar
estas especies y mantener una “reserva” genéticamente viable.

Los
antílopes viven en manadas de un macho
dominante y varias hembras, por lo que los machos jóvenes cuando alcanzan
su madurez sexual deben ser separados del grupo para evitar conflictos entre
ellos.

Tras
el viaje de los jóvenes machos a Almería donde se integrarán en una manada de
machos sin hembras, en BIOPARC podemos contemplar en la Sabana un grupo de impalas compuesto por un macho y ocho hembras y otro de gacela Thompson de un macho y nueve
hembras.