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Hace un par de semana se estrenaba en Madrid la XXIX edición del Festival Madrid en Danza, festival en el que a lo largo de todo el mes de noviembre la capital acogerá hasta 23 compañías procedentes de diferentes partes del mundo que irán animando los escenarios de hasta doce espacios de la capital acercando así la danza a miles de espectadores.

Entre tanta oferta dancística, el pasado sábado 15 de noviembre, fuimos a ver la tercera función en los Teatros de Canal de 'Ruhr-Ort', de la compañía alemana Renegade in Residance estrenada en el año 1991 y reconstruida ahora por la coreógrafa Susanne Linke.

Linke se basa en la duras obras de las minas para llevar y plasmar en el escenario la rudeza de ese entorno a través de un cuerpo de baile completamente masculino, procedente de varias disciplinas, sobre todo danza urbana y contemporánea con el fin de explorar los límites físicos de estos bailarines y en parte también mostrar su trabajo y fisonomía.

Danza que se mezcla y se basa en una estrategia rítmica basada en golpes y ruidos que tratan de proyectar el duro entorno de la mina y que a veces crean un espectro sonoro tan alto y ensordecedor que obliga a los espectadores a atenuarlo gracias a unos tapones que regalan al inicio de la función.

El resto de los elementos estéticos, escenografía e iluminación, complementan también el cuadro, creando un ambiente un tanto sórdido y militar, en el que las secuencias de ritmo y movimientos se repiten de forma un tanto cuadrada, un tanto experimental, con el fin de mostrar y también exhibir la fortaleza física del bailarín llevándolo hasta la extenuación.

En definitiva Ruhr-Ort ofrece un espectáculo moderno y correcto, con un estilo definitivamente alemán, aunque quizás se eche de menos más momentos de riesgo como la escena en la que dos bailarines se van pasando el cuerpo de un tercer bailarín simulando que está muerto, creándose un momento brillante que destaca por la magnífica adaptación al entrar en contacto los cuerpos.