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Madrid, 1 abr (EFE).- El presidente ejecutivo de Prisa, Juan Luis Cebrián, ha renovado su cargo por cuatro años más con lo que seguirá al frente del grupo mediático hasta el año 2020, aunque su poder ejecutivo se ha ampliado sólo hasta el 31 de diciembre de 2018.

Este ha sido uno de los acuerdos que hoy ha aprobado la Junta General de Accionistas y que ha recibido el apoyo del 99,4 % de los votos.

Durante su discurso, Cebrián ha informado de que propondrá “de inmediato” al nuevo Consejo de Administración -el actual finaliza hoy su mandato de cinco años- la constitución de una comisión encargada de elaborar un plan de sucesión tanto para el presidente como para el consejero delegado, cargo que ocupa José Luis Sainz.

Se trata de establecer “un método ordenado para el relevo de sus cargos llegado el caso, y en cualquiera de las circunstancias en que pueda producirse”, ha dicho Cebrián, que ha asegurado que si en algún momento estuvieran “en contradicción” su permanencia con los intereses de la compañía, “serían éstos, y solo estos, los que tendría en cuenta a la hora de tomar decisiones, por dolorosas que pudieran ser” para él.

En la reunión también se ha dado el visto bueno a la renovación de los consejeros Manuel Polanco, Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, Alain Minc y Ernesto Zedillo, se ha ratificado el nombramiento de Joseph Oughourlian y de Khalid Bin Thani Bin Abdullah Al Thani y se han nombrado cuatro nuevos consejeros independientes: Blanca Hernández, Glen Moreno, Elena Pisonero y Alfonso Ruiz de Assin.

Asimismo se han aprobado las cuentas de 2015, que, según ha dicho Cebrián, han presentado una “mejoría” ya que por vez primera desde 2010 logran un beneficio neto, “por discreto que parezca”, de 5,3 millones de euros, lo que “marca un cambio constatable de tendencia en la evolución” de la economía del grupo, que inaugura “una nueva etapa”.

En este sentido, el presidente ha recordado que desde 2008 hasta diciembre de 2015 se ha reducido la deuda de Prisa en 3.500 millones, se han pagado a los bancos y entidades acreedoras más de 1.000 millones y se han hecho ampliaciones de capital por valor de 1.300 millones y vendido activos por cerca de 3.000 millones.

Para Cebrián, “lo peor ha pasado” y cree que “la empresa está sana y salva”, si bien ha insistido en que “no todo está resuelto” porque el nivel de endeudamiento continúa siendo elevado y “lastra sus oportunidades de crecimiento y creación de valor”.

Por ello, ha anunciado que en el menor plazo posible adoptarán las medidas adecuadas en lo referente a su cartera de activos y en la reducción de costes en los servicios centrales y en las unidades operativas.

Entre los problemas a los que Prisa se ha enfrentado en los últimos “lustros”, Cebrián ha citado la evolución de los precios de los derechos deportivos a los que a tenido que hacer frente la que hasta el año pasado era su televisión de pago, Canal+.

A su juicio, la política respecto al fútbol, “sometida a toda clase de especulaciones y manipulaciones, amparadas cuando no promovidas por los sucesivos gobiernos”, acabó por convertirse en una “amenaza” para la estabilidad de los grupos de comunicación y para la libre competencia entre ellos.

Tras la venta de Canal+ a Telefónica, Prisa podrá “redefinir” su estrategia y elaborar un plan de desarrollo, ha indicado.

Por su parte, el consejero delegado, que ha especificado que la deuda del grupo a finales de 2015 era de 1.660 millones de euros, ha subrayado que Prisa ha superado uno de los periodos de mayor dificultad a lo largo de su historia.

Y aunque “no ha resuelto todos sus problemas”, ha agregado, está “en los albores de una nueva etapa para la cuenta con los mejores activos posibles”. EFE