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Oviedo, 19 mar (EFE).- El mundo de la lírica reunido en Oviedo en la gala de los Premios Teatro Campoamor ha reconocido hoy a los artistas más destacados de 2015, entre ellos Joyce DiDonato y Gregory Kunde, como mejores cantantes femenino y masculino, y la mezzosoprano italiana Fiorenza Cossotto, a toda una carrera.

Humor, actuaciones circenses y mucha magia para hacer entrega de las estatuillas en bronce “La Gitana de París”, de Sebastián Miranda, de las once categorías galardonadas en ésta décima edición de estos premios que están considerados por el sector como el equivalente a los Goya o a los Max del teatro.

En una ceremonia llena de sorpresas y, por su puesto, mucha música, el tenor de Illinois (Estados Unidos) ha sido unos de los artista más aclamados en la gala ante la ausencia de su compatriota de Kansas DiDonato, que se ha excusado su ausencia por vídeo al estar grabando un disco en Italia.

Otra de la figura de la noche ovetense ha sido la zaragozana Ruth Iniesta, a la que le ha sido entregado el premio a la mejor cantante revelación por Martha en “La luna de miel en El Cairo”, de F. Alonso, representada en el Teatro de la Zarzuela.

Los Premios Campoamor, que fueron fallados el pasado mes de noviembre entre más de cuatrocientas candidaturas presentadas, son los únicos galardones nacionales que agrupan a todos los teatros, temporadas y festivales de ópera y zarzuela en España.

A la gala, celebrada en el emblemático teatro de la capital asturiana y dirigida como maestros de ceremonias por la soprano Silvia Vázquez y el barítono Borja Quiza, han asistido representantes del mundo de la lírica en España.

Bajo la excelente dirección escénica de Joan Font y Marzio Conti, como director musical al frente de la orquesta Oviedo Filarmonía y el coro de la Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo, la gala ha comenzado con la “Obertura de Candide”, de Leonard Bernstein, para ir intercalando la entrega de los diferentes premios con varios números musicales.

El primero ha correspondido a Iniesta, que ha demostrado su potente voz interpretado la pieza “Je suis Titania la blonde”, de la ópera “Mignon” de A. Thomas.

Tras la promesa aragonesa ha llegado uno de los momentos álgidos de la velada con el aria “Vesti la giubba”, bajo el canto claro y brillante del tenor Kunde, que ha deleitado al público en su interpretación de esta pieza de la ópera “Pagliaci”, de R. Loencavallo.

Otra de las actuaciones musicales más destacadas ha sido la protagonizada por la soprano alemana Nicola Beller Carbone, premio mejor cantante de opera española o zarzuela.

Carbone, favorita del público ovetense, ha encandilado a los espectadores atravesando el patio de butacas hasta llegar al escenario interpretando, con sus zapatos y una botella en las manos, “Ah! Quel diner je viens de faire”, una pieza de la opereta “La Périchole”, de J. Offenbach.

También ha sido reconocida la labor de trabajo de Tomas López Torregrosa y Joaquin Valverde, hijo con el premio mejor nueva producción de ópera española o zarzuela por “El terrible Pérez”.

La entrega del Premio contribución al mundo de la lírica y Premio especial del Jurado, a la Fundación Teatro Villamarta de Jerez, ha precedido al galardón a la mejor cantante femenina de ópera, Joyce Didonato, que en un vídeo proyectado ante el público ha agradecido la concesión del galardón y ha lamentado su ausencia en Oviedo.

Michel Plasson, que ha sido reconocido por la mejor dirección musical, no ha podido asistir a la gala, a pesar de su persistencia en viajar de todos modos hasta Oviedo, al estar convaleciente tras un accidente en el que se rompió un brazo y una pierna.

Tampoco ha asistido Laurent Pelly, premiado con el galardón a la mejor dirección de escena, tras excusarse por no venir a Asturias al estar estrenando una obra.

La sorpresa de la noche la ha protagonizado Bryn Terfel, premio al mejor recital o concierto lírico, que ha cantado fuera de programa dos piezas al piano acompañado por Irene Alzajeme, entre ellas, un homenaje a su tierra con una canción popular galesa.

Terfel ha mantenido en vilo a los organizadores de la gala ya que ha llegado a Asturias en avión pocos minutos antes de que comenzara la ceremonia, cuestión que ha sido parodiada durante la noche al grito: “Ha llegado ya Terfel”.

La mejor nueva producción ha contado con un premio exaequo para “El castillo de Barbazul” de Béla Bartók, de Ópera de Oviedo en el Teatro Campoamor de la ciudad asturiana, y “Otello” de Giuseppe Verdi, obra del Festival Castell de Peralada, representada en el Auditorio Parc del Castell de la localidad catalana.

Tras el “Libiamo ne lieti calici”, el brindis de la ópera “La Traviata”, de G. Verdi, el público ha podido endulzar el final de una sorprendente y gratificante noche a su salida del teatro con trozos de la tarta que el maestro pastelero Jacinto Rama ha ido elaborando en el centro del escenario para conmemorar la décima edición de estos premios. EFE

jcb/gcf