Compartir

Un día antes del estreno de su último espectáculo en Madrid, 'Más allá de la imaginación', Anthony Blake nos concede una entrevista telefónica. Es difícil preparar preguntas para un mentalista. Y menos si no le vas a mirar a los ojos. Una siempre tiene la duda de si las adivina de antemano…. Con poderes o sin ellos lo que estaba claro es que íbamos a tratar el tema de la Lotería de Navidad. No se puede hablar con Blake sin preguntarle por aquel espectacular truco en el que adivinó nada más y nada menos que el número del Gordo y dejó a España estupefacta. También por la polémica (enano incluido) que se montó después.

Llevas muchos años en los escenarios, ¿qué vas a ofrecer de nuevo en este espectáculo?

Es un espectáculo distinto a todos los que hayan visto anteriormente. Con mucha interactividad y la improvisación que pueda tener la música de Jazz. El público será un poco el que decida cómo se va a desarrollar el espectáculo cada día, dependiendo de su reacción y lo que les guste el espectáculo irá en un sentido o en otro. Está controlado, pero puede ocurrir cualquier cosa en cualquier momento. El reto es que cada día el espectáculo sea al menos un 50 por ciento diferente.

¿Y todo lo que vemos es producto de nuestra imaginación?

Absolutamente todo es producto de vuestra imaginación.

¿Cree que en general nos engaña nuestra mente más de lo que pensamos?

Sí. La percepción cambia de uno a otro. Cuando hay dos personas sentadas en una mesa con una copa en el centro las dos ven lo mismo pero con una visión distinta del mismo objeto. Eso es lo que ocurre dentro de mis espectáculos. Yo te hago ver una realidad inexistente, pero lo hago tan real y tan palpable y que puedes creer que es real. Soy creador de ilusiones, creador espejismos.

Y a usted, ¿se le puede engañar? ¿Es posible engañar a un mago de la mente?

A mí y a todos. Y a conciencia. Soy tan crédulo o tan incrédulo como cualquier ser humano.

Hablando de engaños y credulidades… ¿se ríe con los videntes de la tele?

Por supuesto. No hay ni una sola prueba en la ciencia que lo avale. Desde que en 1842 las hermanas Fox inventaron el espiritismo hasta el día de hoy el ser humano ha pasado de vivir un promedio de 56 años a vivir 84 ó 85. En todo este tiempo no hay ni una sola evidencia científica o prueba que demuestre que nada de esto, telepatía o clarividencia, existe. Con lo cual, olvídate. Me hacen gracia sobre todo porque tiran al monte. Y, claro, si tiras al monte pues en algún sitio acertarás. Pero no hay ni una sola prueba de que esto sea cierto. Es más, yo te digo que es una pura falsedad. Pero no me voy a meter con las creencias nadie…

Fraude o no, ¿por qué cree que sentimos esta atracción por el misterio?

La gente necesita tener una gota de misterio en su vida, necesita tener una voz de esperanza para poder salir adelante. Por eso reconozco que estos personajes cumplen en cierto modo una labor social.

¿No es también esa atracción por el misterio lo que atrae a su público?

Claro. Lo desconocido. Hay un más allá o no lo hay. Existen los poderes paranormales de la mente humana… A la gente le gusta fascinarse con este tipo de historias. Después de que el ser humano sació su hambre y tuvo un lugar de cobijo, a partir de ahí aparece la figura del brujo, que es capaz de mirar a la naturaleza e interpretar sus señales para ayudar a sus semejantes a vivir mejor.

Ya no son brujos, pero cuando el cine habla de ustedes, los magos, refleja siempre una enorme rivalidad por obtener el mejor número, ¿son ustedes tan competitivos como les sacan?

(Risas) Era muy habitual entre mediados del siglo XIX y del XX. Evidentemente entre nosotros compartimos y comentamos muchas de las cosas que hacemos porque para eso somos profesionales del mismo sector, pero al margen de eso… hombre, uno siempre intenta en lo posible que el número que estás haciendo sea tuyo, lo menos conocido para otros. Simple y llanamente intentamos guardarnos nuestras cosas.

¿Existe algún mago que sea para usted referencia, a quien admire?

Yo siempre he admirado un mentalista de mediados del siglo XX que se llama Joseph Dunninger que fue el primero que hizo en los Estados Unidos programas de radio y de televisión con números de mentalismo. También he admirado siempre y seguiré admirando al maestro que tenemos en España que es Juan Tamaritz, por su forma, por su estilo y por su filosofía a la hora de comprender cómo se crea y cómo se hace un número de magia.

Ha sido usted muy crítico con la subida del IVA cultural, ¿cree que hay posibilidad de que el Gobierno de marcha atrás?

Sería lo que tendrían que hacer. Me parece canallesco que con el trabajo que cuesta llevar a una persona al teatro, de cada cinco que metes se queden directamente con una entrada. Sobre todo si tenemos en cuenta que el fútbol paga un 10 por ciento de IVA. O que las revistas pornográficas paguan un cuatro por ciento, eso me parece demencial. A mí la pornografía me importa un bledo, pero… que el fútbol tenga el 10 y que el teatro y el cine tengan el 21 me parece un serio agravio comparativo.

¿Podría usted hacer desaparecer a alguno de nuestros políticos?

(Risas malignas) …. ¡Qué tentaciones me pones delante de las manos! Mejor lo dejamos a sí, que a fin de cuentas… a pesar de que hay muchos muy malos no son todos taaan malos. Pero vamos, en estos momentos no me convence nadie, ninguno de ningún partido. Pienso que hace demasiado tiempo que se han olvidado de nosotros. Que no saben realmente aquella famosa pregunta que le hicieron a Zapatero, cuánto cuesta un café. Nos están destrozando desde todos los puntos de vista. Nos están matando hasta la alegría de poder salir a la calle a tomarte una cerveza porque no hay de dónde pagar esa cerveza. Ésa es la gran tristeza. Ellos nos metieron en un barullo y ahora somos nosotros los que tenemos que pagar la crisis. Eso es lo que no entiendo.

La tengo que preguntar por la Lotería de Navidad. ¿Se atrevería otra vez a tratar de acertar El Gordo después de la que se lió?

(Carcajada) ¡No! Las cosas bien hechas se hacen una vez, no se deben repetir. Cuando uno tiene la suerte de hacer una obra maestra no creo que haya que repetirla. Guernicas hay uno. Novenas sinfonías hay una. No creo que Beethoven escribiera dos veces una novena sinfonía.

¿No le resultó desagradable la polémica que se montó?

¿Tú sabes en qué año fue esto?

En 2002…

¿Y estamos?

En 2013, sí…

Hace once años que ocurrió esto. ¿Te parece que ha sido mala la campaña de publicidad? (Risas) ¡Once años hablando de este tema! Creo que es una campaña espléndida, sin más. Se trataba de buscar la polémica y de lo que creo que debe ser un artista, ser provocador. Es el número más estrella que yo haya podido hacer.

Entonces, ¿no hubo enano en el truco?

(Carcajada) ¡No! ¡Claro que no! En este país cuando algo no se puede explicar se le echa la culpa a un tonto o a un enano. ¡Qué tendrán los pobres enanos que ver en todo esto!

Supongamos que de verdad acierta y le toca la Lotería, ¿seguiría haciendo magia?

¡Por supuesto! Nunca me metí en esto por dinero. Me metí por pasión. Si mañana me toca la lotería seguiría trabajando encantadísimo en esto. Eso sí, con una sonrisa muy divertida en los labios.