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López Cobos dirige este fin de semana en el Festival Internacional de Santander (FIS) a la Orquesta Nacional de España, con una interpretación integral de las Sinfonías de Brahms.

Se trata de un concierto de la denominada “Semana Argenta”, que conmemora el centenario del nacimiento del director de orquesta cántabro (Castro Urdiales, Cantabria, 1913), en cuyo repertorio estaban, precisamente, estas sinfonías.

Argenta, que murió con 44 años en un accidente en 1958, fue además director de la Orquesta Nacional de España, cuyo concierto de mañana clausurará la “Semana Argenta” y también la 62 edición del FIS, al haberse cancelado el recital de la Orquesta Filarmónica della Scala.

López Cobos ha asegurado hoy, en una rueda de prensa junto al director del Festival, Jaime Martín, que le hace una “ilusión muy especial” estar en este concierto, porque supone su vuelta a Santander y también el reencuentro con la Orquesta Nacional de España, de la que fue titular en la década de los ochenta.

López Cobos se ha reconocido “hijo de la generación posterior” a la de Ataúlfo Argenta, y ha destacado la influencia que el cántabro tuvo en su trayectoria pese a que no lo conoció, porque cuando murió él tenía 17 años.

Según ha explicado, sólo conocía a Argenta por sus grabaciones, sobre todo de zarzuela, que le ayudaban a superar la “morriña” que sentía en sus estancias de estudios en el extranjero.

“Ataúlfo me marcó mucho en el amor a ese género y lo dio a conocer en un momento en que era un desconocido fuera de nuestras fronteras”, ha resaltado, antes de manifestar que el cántabro contribuyó a “poner de moda” la música clásica en España.

A su juicio, Argenta “era la única referencia” que había en España como director de renombre internacional, y una de sus aportaciones fue demostrar que los españoles podían dirigir perfectamente obras de compositores de otros países y géneros al margen de la zarzuela.

Por eso, considera que el cántabro fue decisivo a la hora de acabar con “prejuicios” e “ideas preconcebidas” y para terminar con los “complejos” de los españolas al salir fuera.

“Argenta fue el primero que salió, que nos hizo ver que era posible, y que uno se podía marchar y triunfar fuera en el extranjero”, ha insistido.

De hecho, López Cobos asegura que cuando llegó a la Orquesta Nacional, casi medio siglo después del fallecimiento de Argenta, aún perduraba su sello.

“Cuando volví a la Orquesta Nacional, en el año 1982, a pesar de los años que habían basado desde su muerte, todavía la presencia de Ataúlfo estaba muy viva”, sostiene.

López Cobos ha reflexionado sobre la situación que atraviesan los festivales en general y ha considerado que este concepto está “en cierto modo en crisis” en España y también fuera, porque antes era más fácil que fueran “originales”.

Según ha comentado, actualmente, al haber aumentado la difusión de estos eventos, un director debe “emplearse a fondo” para diseñar programas especiales, pues lo normal es que “se repita un poco lo que hay en otras partes”.