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En una entrevista con Efe, Cremaschi sostiene que la calidad de los participantes es una de las claves del éxito y como ejemplo cita nombres para este año, como los escritores Mario Vargas Llosa, José Caballero Bonald, Antonio Muñoz Molina y Lorenzo Silva, entre otros.

Además, la directora del Hay Festival insiste en que esta fiesta de la palabra “es una plataforma neutral que se ofrece a la gente, que se ha convertido en un lugar democrático, abierto a la participación, donde tienen voz todas las tendencias”.

Otro de los ingredientes que realzan la singularidad del Hay Festival es la proximidad, en opinión de su directora, quien añade que “en Segovia, una ciudad mágica que se presta, la gente convive con los autores. Hay una gran comunicación intramuros entre público e invitados, lo que se registra en muy pocas ciudades”.

En cuanto al programa de este año, concentrado principalmente entre los días 26 al 29 de septiembre, se prevén un total de setenta eventos, muchos en lugares históricos, como iglesias románicas, la capilla renacentista del Museo Esteban Vicente o el torreón medieval de los Lozoya.

Además se van a usar jardines y espacios que no están a la vista del público, como la cueva donde se retiraba San Juan de la Cruz, en el convento de los Padres Carmelitas; el romeral de San Marcos, creado por el paisajista Leandro Silva, o una huerta en la ribera del río Eresma, donde intervendrá el artista Agustín Ibarrola.

Unas cuatrocientas personas, muchas de ellas voluntarias, se ven implicadas en el Hay Festival, con más de un centenar de participantes, entre escritores, artistas y periodistas, con originales eventos, como el que nace en la estación de Chamartín, en Madrid, de donde parte un AVE especial fletado por Renfe.

En cuanto al coste y la financiación, que algunos años ha superado los 400.000 euros, Sheila Chremaschi se muestra cauta argumentando que los patrocinadores privados imponen cláusulas de confidencialidad sobre lo que aportan.

No obstante, parafraseando al escritor y poeta chileno Roberto Bolaño, Cremaschi dice lamentar dar tantas buenas noticias, en una época tan triste, con la crisis económica, para mostrar su satisfacción porque se va a celebrar este acontecimiento literario un año más.

El Ayuntamiento de Segovia, con 60.000 euros, es uno de los que encabeza la nómina de patrocinadores públicos, ya que ha comprendido que el Hay Festival es importante, según su directora, y luego se cuenta con capital privado y de gobiernos de otros países.

Además de Inglaterra, país donde nació el Hay Festival, en Hay on Way (Gales), donde se encuentra la sede de la fundación que lo promueve, este año colaboran económicamente los Países Bajos y China.

Cremaschi añade que se superan los 90 patrocinadores y, en su conjunto, los privados financian en torno al 70 % del encuentro, que al igual que las ferias de arte, ya está incluido en el circuito internacional de grandes festivales europeos.

El programa completo estará liso en los próximos días para poner las entradas a la venta el primero de septiembre, aunque Cremaschi avanza: “Es uno de los mejores que ha habido, muy interesante no solo por la altísima calidad de los que vienen sino porque marca las cosas que nos preocupan”.

Por primera vez en España, se presentará la exposición “100 proyectos contemporáneos de arquitectura china”, cuyo comisario es Fang Zhenning, que también lo fue del pabellón de China en la última Bienal de Venecia y en la Expo de Shanghái.

Se han confirmado nombres de invitados como Piedad Bonet, Daniela Krien, Luis García Montero, Nativel Preciado, Rosa Montero, David Foenkinos, Val McDermid, Lukas Bärfuss y el presidente del comité internacional de Blue Shield, archiduque y príncipe imperial de Austria, Carlos de Habsburgo Lorena.

El archiduque abordará la protección del patrimonio en zonas de conflicto en la conversación “Blue Shield, la cruz roja del patrimonio cultural”.

Aurelio Martín.