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Especialista en música barroca, lamenta que de aquella época se haya perdido toda la tradición oral y únicamente perdure lo que correspondía a la elite.

“Solo nos hemos quedado con la capa superior de todo lo que fue esa música, la de la nobleza y la burguesía”, argumenta un artista que ha actuado en escenarios tan importantes como la Ópera Real de Versalles o el Palacio de las Artes de Budapest.

Pero Dumestre ve lejana la democratización de la música clásica, ya que la crisis “está afectando a la música y la cultura, tanto en España como en Francia”, ha asegurado en rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde ha dirigido un curso que esta noche finaliza con un concierto.

Para esa actuación ha seleccionado a más de una decena de alumnos de varias nacionalidades que durante cinco días han recibido las clases de este maestro.

Dumestre espera que la crisis ayude a replantear el funcionamiento de muchas cosas. “Hay que cambiar el rumbo” defiende el director de Le Poème Harmonique, que se resiste a caer en el pesimismo y busca en estos tiempos “de cambios” ver el lado positivo.

Aspira a encontrar la fórmula que permita a los artistas tener mayor estabilidad laboral y eliminar los dos sistemas entre los que los músicos tienen que escoger: “El trabajo intermitente o acabar siendo funcionario”. Y de hecho, asegura que con la crisis muchos artistas se han visto obligados a buscar nuevas fórmulas para poder sobrevivir.

Por ello, reclama contratos duraderos, aunque no permanentes, con los que el músico conserve la libertad necesaria para desarrollar su trabajo y goce de cierta estabilidad.

Para Dumestre, la música clásica es, además de su profesión, lo que le nutre a diario. “Es como un alimento, algo por lo que siento atracción. Espero poder nutrir a otras muchas personas con la música que yo hago”.

Precisamente, es lo que tratará de demostrar en el concierto que se celebra esta noche en la Iglesia de Santa Lucía de Santander y que ha sido un reto en varios sentidos, ya que ha tenido que realizar un duro proceso de selección y ha gozado de un tiempo muy limitado para prepararlo.