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Así lo ha señalado a Efe el alcalde de Viana, Gregorio Galilea, quien ha reconocido la “ilusión” con la que todo el pueblo ha vivido los preparativos del concierto, cuyos beneficios se destinarán a la residencia de ancianos municipal, en el que estará acompañado por la Banda Municipal de Música y al que acudirán las personas más cercanas al cantante.

Con el aforo de 2.900 espectadores repleto, Galilea se ha mostrado “muy ilusionado” y “convencido -asegura- de que con el interés con el que le veo a él y con el que veo a la banda, esto no puede salir mal. Esto es como cuando haces una comida, en la que si echas muy buenos ingredientes tiene que salir muy bien”.

Que sea uno de los dos conciertos que Serrat hará este año en España es, según el alcalde, “un privilegio” para Viana, donde el cantante recaló por primera vez con 13 años por la amistad de su madre con una vianesa, lo que propició que desde entonces pasara veranos en la localidad, en la que mantiene amistades desde niño.

Es el caso de Alejandro Angulo, impulsor de esta idea, para la que pidió ayuda al alcalde, y que tiene su precedente en otro concierto que en 1979 ya ofreció Serrat con el mismo destino de los beneficios, la residencia de ancianos.

“Es muy de agradecer que haya tenido ese detalle”, reconoce el alcalde, que valora que en este acto se cumplirán “los objetivos de hacer un concierto inolvidable en su pueblo, como Serrat mismo dice, y, por otro lado, de conseguir un dinero para que los responsables de la residencia de ancianos lo gasten en lo que crean ellos conveniente”.

Ni el cantante, ni su pianista, el también hijo de vianesa Ricardo Miralles, han querido cobrar por su actuación, aunque un concierto “profesional y serio” como el organizado en la Plaza del Coso de la localidad conlleva unos gastos que deben ser cubiertos.

Prueba del “cariño y la dedicación” con la que Serrat ha preparado la cita son los ensayos a los que ha dedicado las mañanas de los últimos días, la “ilusión tremenda” con la que se le ve, la presencia de su mujer, su hijo y sus nietas, así como la de otros amigos que le acompañarán esta noche.

“No es un concierto en el que se subirá a un escenario con una guitarra y se acabó”, sino que ha tenido que coordinar con la banda local, que lleva un año de ensayos y de esfuerzo para adaptar las partituras de los clásicos de Serrat a la armonía de sus instrumentos.

La banda, dirigida por Javier Solano, tiene “aún más mérito” porque se creó en 2005 y a ella pertenecen 76 personas de entre 13 y 74 años, una amalgama “digna de admirar y que tienen una ilusión por encima de lo normal”, según el alcalde, que asegura que “se lo han tomado muy a pecho”.

El otro concierto que protagonizará Serrat está anunciado para septiembre en Barcelona y también tendrá carácter benéfico, para apoyar la investigación sobre el alzhéimer.