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Con motivo del festival, numerosas personas visitarán estas diecisiete hectáreas de terreno al que los Woevodsky llegaron en 1927.

El coronel Nicolai Woevodsky era, además de militar, un amante del dibujo y la arquitectura, mientras que su esposa, Dorothy Webster, era decoradora y aficionada a la arqueología y a la jardinería.

El sueño de ambos era encontrar un lugar en la Costa Brava donde construir juntos un espacio en el que reinase la naturaleza y la calma.

El auditorio que alberga los conciertos de Cap Roig es sólo una pequeña parte de un terreno presidido por un castillo de color rojizo de estilo medieval que cuenta con un claustro con impresionantes vistas al mar.

Dorothy Webster se encargó de que cerca de un millar de especies botánicas procedentes de todo el mundo adornasen el conjunto, acompañadas de esculturas de reconocidos artistas nacionales e internacionales.

En 1969, la pareja Woevodsky cedió todo el espacio a cambio de la conservación tanto del patrimonio paisajístico como arquitectónico, tarea asumida actualmente por la obra social de La Caixa.

El acceso a los jardines se realiza a través del denominado poblado, lugar en el que residían los trabajadores encargados de toda la construcción y sus familias.

Una buganvilla da la bienvenida a los visitantes, que ven en el horizonte la silueta de las islas Hormigas.

Un camino da paso a diferentes jardines como el de las Palmáceas o el de las Plantas Crasas, sin dejar de lado una rosa blanca dedicada al violoncelista Pau Casals.

Junto al auditorio del festival de Cap Roig, el vial acoge las esculturas “Pic-Nic”, de Quim Domene; “2 artistas flamencas”, de Xavier Corberó; “Homenaje al Doctor Trueta”, de Francesc Torres-Monsó; “Encuentro Mitológico 1 (Sunion)”, de Enric Ansesa y “Cuc”, de Jaume Plensa.

El castillo y su claustro son parte principal de todo el espacio, aunque también diversas terrazas, alguna como la de Bassin con vistas a las costas de Calella de Palafrugell y Llafranc.

Paseos y jardines, entre ellos el de “Los Enamorados”, coronado por dos pinos acompañados por flores de temporada y parterres de gardenias, son la prueba de la historia de los Woevodsky y, cada año, son testigos de un festival de verano.

Este año, el festival arrancará el viernes con Manel para concluir el 16 de agosto de la mano de Enrique Iglesias, tras el paso de estrellas mundiales como Mark Knopfler o Diana Krall.