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“Por supuesto seguiré hasta que el cuerpo y la garganta aguante”, defiende Creagh, quien hoy ha querido hacer un adelanto de la celebración de su cumpleaños en uno de los bares de mojitos más emblemáticos de la capital.

El son cubano ha sido el género más característico de un Creagh que defiende que le quedan todavía muchos retos por delante y que asegura que la música lo ha sido todo en su vida: “es mi desayuno, comida y cena”, argumenta.

A sus casi 95 años Creagh sigue mirando al futuro, sin querer echar la vista atrás. “Miro adelante para coger impulso -dice-, miro al futuro pero llevando la verdadera música tradicional cubana”.

Cuando tenía 20 años fundó el grupo “La sonora de 1938”, gracias al cual comenzó en la música y desde entonces nunca se ha separado de ella.

“La música no es fácil pero yo tengo la suerte de que ha nacido dentro de mi”, defiende Creagh, que nunca asistió a una escuela para aprender los sonidos tradicionales cubanos.

Ha publicado siete discos, aunque su primer álbum en solitario no llegaría hasta que cumplió ochenta años y asegura que le hubiese gustado que el éxito le hubiera llegado “mucho antes”, aunque tiene que estar agradecido “porque ha llegado”.

Creagh asegura que ha cumplido muchos de sus sueños y uno de ellos es el concierto que ofrecerá en el Teatro Circo Price de Madrid. “Cuando comencé nunca imaginé que podría llegar a estar de gira”, asegura.

El músico cubano ofrecerá su música junto con la orquesta Cuban Sound Project que dirige Demetrio Muñiz pretendiendo hacer un homenaje al esfuerzo de Creagh en la difusión de los sonidos tradicionales cubanos.