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Como ocurre todo los años, se produjo el acto de la Batalla de flores, en el cual no sólo eran partícipes las representantes valencianas más destacadas de este ejercicio fallero. También fueron convocados en el mismo, todos los involucrados en el mundo fallero, e incluso cualquiera que pasara por el lugar. Cierto es, que se echó en falta la presencia del alcalde de la ciudad. Puesto que, presidieron el acto Mónica Oltra y Pere Fuset. Otro hecho destacado, es la carencia de la bandera de España como emblema decorativo.

La Batalla dio comienzo a la hora prevista, a ritmo de dolçaina y tabalet como símbolos musicales de la ciudad. Los más privilegiados tuvieron el lujo de disfrutar de la jornada desde unos palcos que fueron sorteados días antes, desde los cuales lanzaban a las carrozas las famosas flores. Dichas carrozas aclamaban la atención del público por su espectacular y original diseño. María Melià se alzó con el primer premio por el diseño de la misma.

Este colofón final de la Feria de Julio consiguió poner los pelos de punta a las preseleccionadas que vivían con emoción el suceso. Pues así nos lo comentaba una joven que se encuentra entre las preseleccionadas. “No me esperaba ver la oleada de gente ante el poder que tiene una batalla de flores, fue increíble”- afirma Marta Orero, perteneciente a la falla Jerónima Galés-Lit.Pascual y Abad. La Alameda se pigmentó de flores, para dar a luz la alegría que destaca en la ciudad, y en especial en el mundo fallero. Tanto es así, que las candidatas no podían dejar de llorar de la emoción y a su vez de reír. “Incluso las flores me entraban en la boca de tanto reír”- comenta Marta entre risas, recordando un momento tan señalado.

El desenlace, resultó ser lo más parecido a la alfombra roja de Hollywood, pero en este caso de claveles amarillos. Poniendo punto y final a todo un mes de fiestas. El mundo fallero toma un mes de descanso, que será retomado en septiembre con las jornadas de elección a cortes.