Compartir

La investigadora postdoctoral de la ULPGC Sarah Montesdeoca Esponda se cuestiona ‘¿Cómo afectan los protectores solares al medioambiente?’, en un artículo que publica en la plataforma de divulgación científica ‘The Conversation’

“Los filtros solares o filtros ultravioleta (UV) son compuestos químicos que se usan para proteger la piel. También se utilizan para evitar la degradación de las pinturas o los plásticos por culpa de la radiación solar”, indica la investigadora, que añade que “el problema es que su acumulación en organismos marinos puede causarles distintas alteraciones, sobre todo hormonales y reproductivas”.

“Los filtros solares pertenecen al enorme y variado grupo de los llamados contaminantes emergentes, aquellos que no están incluidos aún en la legislación (a diferencia de las sustancias prioritarias de la Directiva Marco del Agua). Por tanto, no están controlados ni monitorizados”.

“Además de los filtros UV, son también contaminantes emergentes los fármacos, las hormonas, las drogas de abuso, los productos de cuidado personal o los detergentes. Todos estos productos pueden llegar al mar a través de los emisarios submarinos que vierten las aguas de las depuradoras, ya que estas no poseen mecanismos totalmente eficientes para su eliminación”.

“Una vez en el mar, estos contaminantes pueden ser muy nocivos para la flora y la fauna. Numerosos estudios ya han constatado la presencia de filtros UV en diferentes niveles de la cadena trófica: algas, moluscos, peces o mamíferos”.

“Los problemas más frecuentes que pueden causar en los animales están relacionados con su capacidad para reproducirse. Pueden actuar como disruptores endocrinos, es decir, interferir en el equilibrio hormonal natural. Todo esto, a la larga, va a influir en la pérdida de biodiversidad”.

La investigadora concluye que “cuando haya una conciencia masiva entre los usuarios acerca de sus efectos nocivos para el medioambiente, será cuando los fabricantes den un paso adelante para ofrecer alternativas”.

The Conversation España es el principal canal de divulgación del conocimiento que emana de las universidades. La ULPGC se adhirió en febrero de 2020 a esta plataforma, tal y como se ha auspiciado desde la CRUE-Universidades españolas. Los investigadores e investigadoras de la ULPGC han publicado varios artículos en este canal, además de un editorial del Rector Rafael Robaina sobre los efectos colaterales del covid-19, en concreto sobre la gestión universitaria, en el boletín que edita diariamente la plataforma.

The Conversation cuenta con ediciones en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Indonesia y África, además de la edición en español, que se lanzó en el verano de 2018 y en poco más de un año ha logrado más de 20 millones de lecturas gracias a la republicación de los artículos en 170 medios de comunicación.

Todos los artículos publicados en The Conversation pueden volver a ser publicados, en forma impresa o digital, sin ser editados, asegurando que se atribuye a su autor, a su institución de referencia (universidad o centro de investigación), y mencionando que el artículo fue publicado originalmente en The Conversation.