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Desde el pasado año se desarrollan actos en memoria de los 488 desaparecidos en el citado buque, hundido bajo las arenas del mar de La Florida Norteamericana.

El tiempo ha vuelto a traer a la memoria los nombres de los desaparecidos en el mayor desastre náutico de un barco de pasajeros en la historia de nuestro país.

Julio González Padrón, que fuera capitán de barco en la Naviera Pinillos (a la que perteneciera el Valbanera), iniciaba esta etapa reviviéndola y haciéndola de nuevo visible para cuantos no la recordaban, ha publicado muchos artículos sobre el “Valbanera” y hasta su tesis fué recogida en un libro cuyo autor es el historiador cubano Mario Luís López Islas titulado “Valbanera Réquiem por un Naufragio”, además de realizar un periplo de conferencias en las que explica la enorme relevancia del hecho acaecido ahora hace un siglo.

Hace pocas fechas el Museo Elder de La Ciencia y La Tecnología de la ciudad de Las palmas de Gran Canaria ha puesto en marcha una exposición, “Valbanera, 100 años en la memoria” para recordar a los emigrantes canarios que fallecieron en el trágico accidente del vapor que tuvo lugar en 1919, evento al que se sumaba el ayuntamiento de la capital Gran Canaria.

La semana pasada, otro acto refrescaba la memoria de lo sucedido a cuantos pudimos asistir, organizado por la Aruquense Asociación Cultural “Sal Si Puedes”, ésta recreaba con el más mínimo detalle, el momento del embarque de los que nunca volverían a ver el Muelle de Santa Catalina, lugar justamente desde donde partieron.

El acto contaba con la presencia entre otros del Director del Puerto de La Luz Juan Francisco Martín que en el uso de la palabra recordaba datos del año 1919 en referencia a la importancia comercial de nuestro Puerto, de José Juan Rodríguez Castillo presidente de la Asociación de Coleccionistas Marítimos de Las Palmas, familiares y amigos de los pasajeros del Valbanera, se echó de menos la presencia de representación oficial del Ayuntamiento de Las palmas de Gran Canaria, que tampoco lo hicieron en el Museo Elder el día de la inauguración de la exposición.

Con la presencia del Director del museo Elder en el acto del Puerto de La Luz, José Moreno destacaba que aún queda en esta serie de actos lo más importante, adelantaba la representación que tendrá lugar en Octubre en Arucas de “El Misterio del Valbanera”.

Julio González escritor y organizador de actos para recordar al Valbanera, volvía a insistir en la desgraciada pérdida de memoria por parte de los canarios en referencia al que fué el mayor naufragio en tiempo de paz de un barco mercante hasta hoy día en España, habiendo quedado silenciada durante tanto tiempo.

Presente en el citado evento estaba Eduardo Vera uno de los Buzos de la expedición que tuvo la oportunidad de bajar hasta el lugar donde yacen los restos del barco, recordando que la idea de realizar la inmersión para conocer el estado del mismo, fue de un Malagueño llamado Fernando García, con el que por medio de un periodista se puso en contacto para posteriormente llevar a cabo la expedición a Florida, pero eso sí, tras conseguir el patrocinio de la Fundación Archivo de Indianos – Museo de la Emigración de Asturias, la cual duró unos diez días en en la que además de comprobar el estado de barco (cada vez más hundido en la arena), pudieron extraer algunas piezas, entre las que se encuentra alguna de la exposición del Museo Elder.

Muchos son los que coinciden en el deseo de respetar el lugar donde descansan aquellos “desafortunados viajeros”.

Los figurantes de pasajeros arrojaron flores al mar en recuerdo de aquellos que no volvieron.

Sobre el Valbanera 

Dicho buque fue construido en Glasgow, Escocia, y entregado a la Naviera Pinillos en noviembre de 1906, siendo bautizado con el nombre de “Valbanera” en honor a la Virgen de Valvanera, de La Rioja aunque por algún error se modificó el nombre cambiando la v por b quedandose así.

​Fue asignado a la línea entre los puertos mediterráneos y atlánticos españoles de Canarias, a Puerto Rico, Cuba y los puertos norteamericanos del Golfo de México, aunque también navegaría en otra ruta uniendo España con Brasil y Argentina. El mismo tenía capacidad para transportar a 1200 pasajeros.

Naufragio

El 7 de septiembre de 1919 zarpó de Santiago de Cuba con destino La Habana, los datos meteorológicos de la época alertaban de un huracán en la zona cercana al Caribe.

El buque esperaba llegar a puerto a tiempo para esquivarlo, pero no fué del todo posible, llegando el 9 de septiembre a la isla, el barco a vapor trató de entrar en el puerto en La Habana pero el temporal se lo impediría.

Su capitán decidió continuar la travesía y la nave naufragó a causa de la fuerte tormenta del día siguiente, el 10 de septiembre, se encontraba según apuntan los datos recogidos entonces bastante alejada de su ruta, cerca de Rebecca Shoals, en la costa de Florida.

El número de personas  que transportaba el buque era 1250,  perdieron la vida en el naufragio 488 personas incluido unos 70  tripulantes casi todos andaluces de Cádiz, la gran mayoría de los canario eran jóvenes emigrantes naturales de los municipios grancanarios de Arucas, San Mateo, Valleseco, Valsequillo, Telde, Teror, Santa Brígida, Gáldar y Las Palmas de Gran Canaria, algunos también de la isla de Lanzarote.

El día 19 en Half Moon Shoal (Banco de la Media Luna) a unas cien millas al norte de La Habana un barco de la Armada estadounidense vio que algo sobresalía del agua. El vapor Valbanera se había hundido apenas a doce metros de profundidad, por lo que el palo se encontraba emergido. Misteriosamente, no encontraron ningún cadáver y todas las lanchas salvavidas estaban en su sitio.

En torno al naufragio de este transatlántico se ha especulado mucho, sin que haya certeza al 100% de lo que sucedió.

​El número de víctimas no fue mucho mayor porque muchos pasajeros desembarcaron cuando el barco hizo escala en Santiago de Cuba, aunque su billete pagado era hasta La Habana, el ‘destino’ quiso que ello fuera de la manera que sucedió.