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El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, presentó hoy el proyecto de las obras de acondicionamiento de la planta baja del Palacio de Carta, que inicia la cuenta atrás para la reapertura al uso ciudadano de este edificio emblemático en la historia de la capital y de la isla de Tenerife.

José Manuel Bermúdez anunció que las obras de restauración comenzarán en el primer semestre de 2019 gracias a una inversión estimada de cerca de 1,2 millones de euros y que una vez consumadas ofrecerán servicios de atención al público, a la vez que será el futuro hogar del Museo de la Historia de Santa Cruz de Tenerife.

En este caso, Bermúdez, que confesó que el Palacio de Carta “es posiblemente la edificación civil más importante de Santa Cruz”, que data del siglo XVIII, reveló que cuando se concluyan las obras de restauración, el inmueble albergará el cañón Tigre, símbolo de la resistencia y victoria del pueblo de Santa Cruz en el intento de conquista de la Armada británica en 1797.

Acompañado de los concejales de Patrimonio municipal e histórico, Juan José Martínez y Yolanda Moliné, así como del arquitecto encargado del proyecto, Fernando Arocha; el alcalde destacó que la recuperación del Palacio de Carta se enmarca en “el programa más ambicioso en materia de protección y conservación del patrimonio histórico que se haya conocido nunca en Santa Cruz”.

No obstante, el regidor apeló a la necesaria complicidad del Cabildo Insular y del Gobierno de Canarias en la labor de recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico de la capital.

Por su parte, el arquitecto Fernando Arocha informó pormenorizadamente del proyecto de acondicionamiento de la planta baja, un proyecto que comenzó en enero, cuando se inició una investigación del estado del inmueble, y que en todo momento ha estado coordinado con los servicios del área de Patrimonio de la corporación insular.

De acuerdo a la adjudicación, Arocha dispone ahora de un plazo de mes para presentar al Ayuntamiento la redacción del proyecto de restauración.

Cruceros

El pliego de condiciones técnicas a cumplir por el proyecto establece que “el acondicionamiento de la planta baja tiene como fin que ésta reúna las condiciones necesarias para poder ser destinada al uso previsto; esto es, el atendimiento y la información precisa para complementar la actividad del turismo de cruceros por el que la Ciudad ha optado”.

“Se trata -indica el pliego- de dar respuesta técnica al objetivo de abrir cuanto antes el Palacio de Carta a un uso relacionado con la creciente industria turística y para aportar información e historia de la ciudad y del entorno urbano”.

Con ese fin, el proyecto reunirá distintos servicios públicos, como la creación de una oficina de información al turista, un espacio de interpretación de la ciudad y una tienda de artesanía, que ofrezca recuerdos de la ciudad y de la isla.

El proyecto de acondicionamiento debe resolver las necesidades de servicios de tres estancias de planta baja, las salas 1, 2 y 3, actualmente vacías, que van a albergar el programa funcional elaborado por la Sociedad de Desarrollo, junto al arreglo de los aseos de planta baja, para adaptarlos a personas con diferente movilidad, que también disfrutarán de un acceso acorde con sus necesidades a la plaza de La Candelaria.

Seguridad

Entre las condiciones exigidas, el proyecto contiene medidas de protección contra incendios para todo el inmueble, de acuerdo al Código Técnico de Edificación.

A tal efecto y después de visitar el inmueble, los técnicos de Urbanismo y de Patrimonio Histórico y el equipo redactor convinieron en la instalación de una red de rociadores de agua de columna seca con doble detección por área o estancia.

Asimismo, el pliego recoge la necesidad de proteger el edificio frente a una tormenta eléctrica mediante la instalación de un pararrayos.

El proyecto también aborda la impermeabilización de la cubierta, la solución a los problemas de las canalizaciones y desagües del inmueble y la sustitución o reparación de determinados elementos de la carpintería del edificio, concretamente la primera crujía (espacio entre el muro y el primer muro de carga) y 4 de las vigas de techo de las salas de la planta baja.

En cuanto a la iluminación, se exige una solución ambiental que incluya las plantas altas, tanto en los patios como en la fachada principal, de forma que garantice una lectura global del edificio, y que desde dentro y de noche permita comprender el papel de los dos patios y, de igual manera, desde fuera para entender la importancia del inmueble en el contexto de la plaza de la Candelaria.

Por último, el pliego fija la necesidad de desmontar toda la carpintería ornamental de la planta baja con el fin de sustituir sus montantes, muy probablemente atacados por termitas, por piezas de madera de mejor calidad y tratadas convenientemente.

La viabilidad de esta actuación ya ha sido demostrada por los trabajos de investigación realizados donde, de una manera ordenada y meticulosa se pudo desensamblar y montar sin apenas daños partes significativas de la carpintería ornamental de planta baja.

Un tesoro de Santa Cruz

El Palacio de Carta, ubicado en la plaza de la Candelaria, fue construido por el francés Francisco de la Pierre en 1752 por orden del capitán de Infantería y primer alcalde electo de puerto de Santa Cruz de Tenerife, Matías Bernardo Rodríguez Carta.

De la Pierre mandó a demoler el antiguo edificio para construir un palacio que sirviera de residencia para su familia que, en aquella época, ejercía una gran actividad comercial y de mecenas, por lo que eran consideradas como una de las más influyentes.

Su construcción, que se prolongó durante 30 años, gira en torno a un patio central, uno de los más monumentales del Archipiélago, e incluye tres plantas más un sótano. En él, se unen los estilos barroco y neoclásico, este último en la fachada principal que está orientada hacia la plaza de La Candelaria. Elaborada íntegramente de cantería, es la única que conserva la ciudad.

En sus más de tres siglos de historia, este inmueble ha sido sede de la Capitanía General de Canarias, residencia de 19 capitanes generales y sede del Gobierno Civil.

El tiempo de mayor esplendor correspondió al mandato del general Ameltler. Durante esa época, se celebraron numerosas reuniones sociales y encuentros de transcendencia histórica como fue la escala realizada por el general Prim durante su viaje a México.

En 1945, y tras largos años de desuso, fue adquirido por el Banco Español de Crédito, que realizó una completa restauración, hasta su adquisición en 2007 por el Gobierno de Canarias, que pagó por él 5,8 millones de euros.