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El Consejo Municipal de Patrimonio, presidido por el alcalde José Alberto Díaz, ha conocido hoy un informe en el que se revela el descubrimiento de restos óseos en la plaza de Los Remedios, zona de la calle Bencomo, tras la segunda excavación realizada, pueden datar del siglo XVI. “Sería la primera evidencia arqueológica de uno de los primeros habitantes de la ciudad cuya sociedad formaría parte de los primeros años de la fundación y crecimiento de La Laguna”, según expuso el responsable de la empresa PRORED encargada de la excavación.

Los trabajos de excavación arqueológica en la plaza de Los Remedios, zona de la calle Bencomo, han sido un encargo del Ayuntamiento de La Laguna, asumido por el Gobierno de Canarias, competente en Canarias para autorizar los proyectos de excavación. Estos trabajos han sido realizados por la empresa PRORED.

El responsable de PRORED explicó que se han enviado dos muestras óseas a un laboratorio, una de un diente de cabra que se ha fechado entorno al primer tercio del siglo XIX y un molar de un individuo resultado de la primera mitad del siglo XVI. Estas fechas permiten asegurar que se está ante un depósito de 400 años de historia en la Plaza de Los Remedios, que informa de los procesos de destrucción y construcción que se sucedieron en el entorno.

A partir de este hallazgo y de la información obtenida de los restos humanos exhumados se han obtenido como conclusiones que se ha detectado un depósito funerario primario de características únicas, con una delimitación de bloques junto al cuerpo y coincidente con el corte del suelo arcilloso natural de La Laguna. El cuerpo mantiene su posición original, respetando lo que parecen las normas del rito cristiano al estar enterrado mirando al este. Está depositado decúbito supino acompañado de una moneda junto fémur izquierdo.

Se trata de un individuo joven de entre 18 a 25 años, según el desgaste dental y por sus características morfológicas y métricas parece indicar que se trata de una mujer joven. No se dispone de las causas de la muerte debido a su mal estado de conservación a consecuencia de la presión de los diferentes estratos y la influencia de raíces de árboles cercanos.

También se han localizado restos humanos muy dispersos en posición secundaria que parecen corresponder a una persona más robusta y de mayor edad.