Compartir

El Cabildo de Tenerife financió en 2017 la atención a 137 familias de la Isla para evitar situaciones de exclusión social gracias al proyecto Base 25, una idea gestada en la Corporación insular que ejecuta Caritas Diocesana de Tenerife. La financiación de este proyecto, que en 2017 ascendió a 300.000 euros, parte de las áreas de Acción Social y de Vivienda y tiene como ejes principales el acceso a una vivienda y el proceso de acompañamiento e intervención que facilita la inclusión social de los beneficiarios.

La directora insular de Inclusión Social, Juana de la Rosa, valora positivamente los resultados del proyecto y pone el acento en la importancia de la atención personalizada a estas familias a través de un equipo multidisciplinar que atiende desde diversas vertientes, como la jurídica, social y laboral para lograr una verdadera integración social, un acompañamiento que constituye una verdadera innovación social.

La directora insular de Vivienda, Marta Arocha, manifestó que “no hay verdadera integración social sin el acceso a una vivienda digna, siendo ésta una base fundamental para evitar la exclusión, de ahí el nombre del proyecto, Base 25”. Arocha insistió “en la importancia de contar con más viviendas para llevar a cabo el proyecto, que pueden ser aportadas por el Gobierno de Canarias y por particulares”.

Según el informe elaborado por Caritas, el proyecto Base 25 atendió durante 2017 un total de 137 expedientes de unidades familiares, que suponen un total de 431 personas: 237 personas adultas, y 194 menores de edad. Esta atención se llevó a cabo gracias a un equipo técnico realizó en todos los casos entrevistas personalizadas, y visitas domiciliarias, con el permiso de sus usuarios, por todo el territorio insular.

Las familias han puesto en valor el desplazamiento a domicilio y la cercanía frente a la saturación y burocratización de los servicios sociales públicos a las que incluso algunas familias no había llegado a acceder. También han valorado la celeridad en la intervención al personarse en las viviendas, una personalización que afecta también a los itinerarios de inserción laboral.

Las familias participantes tienen conocimiento de las verdaderas consecuencias de los procesos judiciales iniciados o de su situación legal y reciben consejo sobre cómo actuar. Se ha realizado acompañamiento jurídico a 85 familias, lo cual ha sido significativo puesto que los procesos de asignación de abogado de oficio no son inmediatos y los términos que atañen a las situaciones específicas no suelen ser bien comprendidos por las familias.

Gracias a Base 25, en 2017, entre otros resultados, se ha logrado reubicar a cuatro familias en viviendas de Caritas, y una quinta en una vivienda del Gobierno de Canarias. Asimismo se han otorgado 19 ayudas de alquiler, se han tramitado 4 moratorias, 2 enervaciones judiciales y 12 inserciones laborales.
Cáritas confirma que ninguna familia de las atendidas se ha quedado hasta hoy sin alternativa alojativa. En los casos puntuales en los que han sido acogidos por familiares se mantiene la intervención, el acompañamiento en el empleo y la búsqueda de vivienda alternativa.