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El vicerrector de Estudiantes, José Manuel García Fraga, es también profesor de Química y, en su época de responsable de este centro, compartió decanato con Ruiz Morales. Su conocimiento del homenajeado empezó un poco antes, cuando los dos impartían en el curso 2010/11 la docencia de la asignatura Computación Científica en el aula virtual. “Cuando vi los vídeos tutoriales, los ejercicios y los enlaces a páginas especializadas de Juan Carlos supe que estaba ante una persona brillante. Todo lo que hacía era singular, creado desde cero, era un 'pijo' de la tecnología. Me encantaba trabajar con él, porque se detenía en los detalles”. Siguieron compartiendo temarios e incluso apuntes en años sucesivos, y continuó sorprendiéndole sus ganas de innovar, de hacer algo diferente. “Lo de cortar y pegar no iba con él”.

Néstor Torres, decano de la Facultad de Ciencias, hizo referencia a la naturalidad y entereza con la que enfrentaba su enfermedad, al tiempo que trasmitía un enorme interés por su trabajo y por su investigación. “El amor por la profesión formaba parte de su carácter. Es muy reconfortante ver cómo sus compañeros han organizado este homenaje en su nombre”.

Manuela Sánchez Sarmiento, vicedecana de Sección de Química, afirmó que este era un justo reconocimiento a la “profunda dedicación que Juan Carlos ponía a todo lo que hacía. Su espíritu innovador servirá de aliciente a las nuevas generaciones”. También hizo referencia a su talante conciliador y generoso, lo que le llevó a enseñarle a usar la realidad aumentada para explicar la geometría molecular, dentro de su proyecto de innovación educativa. “Hoy sigo utilizando esta herramienta para explicar a los alumnos. Era una persona íntegra y muy valiosa”.

Pedro Núñez, director del Departamento de Química, señaló la irreparable pérdida para la química inorgánica que ha supuesto su deceso. Núñez glosó con breves datos su figura, de la que se desprende la excelencia investigadora del homenajeado. Licenciado en Quimica por la ULL, se doctoró en 1999, para al año siguiente entrar a formar parte del equipo de investigación en pilas de combustible que lideraba Núñez.
Poco después realizó una estancia en la universidad escocesa de St Andrews, con uno de los investigadores más importantes en esta materia. Ruiz Morales fue acreedor de la prestigiosa beca europea Marie Curie y después se alzó con un también reputado contrato Ramón y Cajal. Publica en Nature, y en 2008 se edita un libro sobre su especialidad. En 2010 es contratado doctor en Química Inorgánica y dos años más tarde adquiere la titularidad, para en 2013 acreditarse a catedrático.

Francisco Almeida, vicerrector de Investigación, destacó la valía científica del químico, muy por encima de la media, con más de 4.800 citas en Google Scholar. Recordó que Juan Carlos fue líder de un proyecto del programa marco europeo, además de contar con otros proyectos activos. “Son muy pocas las personas que han alcanzado su nivel de éxito. Hemos perdido a un gran investigador, a un líder natural reconocido por el entorno”. Para el vicerrector, tenía todos los ingredientes que caracterizan a un buen científico. “Posiblemente hubiese conseguido grandes logros para la Universidad de La Laguna y para la sociedad en general”.

En la sesión de esta mañana han participado otros científicos que trabajaron junto a Juan Carlos Ruiz Morales en diversas ocasiones. Así, intervino Jesús Canales-Vázquez, de la Universidad de Castilla La Mancha; Domingo Pérez Coll, del Instituto de Cerámica y Vidrio, perteneciente al CSIC; David Marrero López, de la Universidad de Málaga; Juan Peña Martínez, de la Universidad Complutense de Madrid, y varios compañeros de la Universidad de La Laguna. El propósito del centro académico es que esta jornada se repita anualmente para conocer los últimos avances en materiales y nanotecnología y, por supuesto, este evento llevará su nombre.