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El drago de Gáldar cumple este 2108 su 300 Aniversario y el Ayuntamiento de Gáldar quiere realzar esta fecha y celebrar esta efemérides. Para empezar, dedicándole las Fiestas Mayores de Santiago de este año, siendo portada y tema central del decorado del escenario de estas tradicionales fiestas en honor al Patrón. Desde la Concejalía de Cultura y Fiestas y Patrimonio Histórico que dirige Julio Mateo Castillo ha diseñado además un logo conmemorativo que será presentado en breve.

Este árbol centenario ocupa el patio central de las Casas Consistoriales de Gáldar y es admirado cada año por miles de visitantes. Con un perímetro de 2,5 metros y 8,5 metros de altura, este impresionante ejemplar ha formado parte de la historia viva de esta Ciudad en sus últimos 300 años y tras las obras de mejora y rehabilitación llevadas a cabo en estas Casas Consistoriales por parte del Ayuntamiento galdense, forma parte de los atractivos de este edificio situado junto al Teatro Consistorial.

Desde el Ayuntamiento de Gáldar se pone en valor la importancia de este drago centenario que fue plantado en 1.718 en el edificio de las Casas Consistoriales que preside, junto con el Templo Matriz de Santiago de Los Caballeros, el Conjunto Histórico-Artístico de la Plaza de Santiago (1981).

De su cuidado se encarga la Concejalía de Parques y Jardines del Ayuntamiento galdense que lo mima y protege constantemente y se encarga de paliar cualquier enfermedad o plaga que pueda afectarle, común de este tipo de flora autóctona canaria.

Para Gáldar, su drago es todo un símbolo y así ha sido elegido para dar la bienvenida en la rotonda principal de acceso a este municipio, elaborado en acero corten y junto a las letras del nombre de la ciudad completa el embellecimiento de este espacio visible a las personas que llegan a la ciudad.

De las semillas de este drago han nacido muchos de sus hijos que ya forman parte del paisaje de esta ciudad, de sus zonas verdes y espacios públicos. En la última feria Gran Canaria “Me Gusta” fueron repartidos además más de mil semillas de los hijos de este drago para que continúen creciendo como símbolo de la vida y de las profundas raíces históricas que caracterizan a esta ciudad milenaria.

El Drago, peculiar de nuestras islas, fue famoso en la antigüedad, debiendo su celebridad al jugo o resina llamado sangre de drago que se obtiene practicando incisiones en su tronco, del cual fluye, condensándose en grumos de color rojo, blandos en un principio, luego secos y triturables, sin sabor ni olor, excepto cuando se queman, pues entonces despiden una fragancia semejante al estoraque líquido. Tuvo diversas aplicaciones en medicina, utilizándose además para la fabricación de tintes y barnices.
De la madera de este drago, hacían los primitivos canarios sus tambores y rodelas. Las numerosas cicatrices que presenta su tronco, dan idea de las veces que le ha sido extraído su preciado jugo.