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Los tres directores científicos de las campañas arqueológicas en el ámbito del yacimiento de la Cueva Pintada ofrecerán una conferencia conjunta en la que desgranarán todo tipo de datos y curiosidades en relación a los resultados y métodos de investigación desarrollados en el periodo comprendido entre 2013 y 2017. Este ciclo ha servido, entre otros muchos aspectos, para constatar la extraordinaria vitalidad y mutabilidad del antiguo poblado de Agáldar a lo largo de los siglos y añadir más de 9.600 registros nuevos entre elementos prehispánicos y coloniales.

La conferencia tendrá lugar este martes, 6 de marzo, a las 19.00 horas, en el patio de la sede del Cabildo de Gran Canaria, con entrada libre hasta completar aforo por la calle Pérez Galdós. Intervendrán la directora del Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, Carmen Gloria Rodríguez Santana; el conservador de este espacio del Cabildo de Gran Canaria, Ignacio Sáenz; y Jorge Onrubia, profesor de Prehistoria de la Universidad de Castilla-La Mancha.

El acto se enmarca dentro del ciclo de actividades paralelas con motivo de la exposición 'Cueva Pintada: historias en la tierra, tierra con Historia', una representativa selección en la citada sede del Cabildo de los materiales recuperados en las últimas prospecciones llevadas a cabo en el espacio organizada por la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria través del Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada y la Unidad de Patrimonio Histórico y Cultural. Esta muestra gratuita permanecerá abierta hasta el jueves, 8 de marzo, entre las 10.00 y las 18.00 horas.

Durante la conferencia, los ponentes subrayarán que la arqueología es una disciplina histórica que se obstina en indagar en los archivos del suelo. Su afán no es otro que acercarse, a través de estos singulares y frágiles depósitos de documentos, a ese país lejano que solemos llamar pasado con la intención de traerlo al presente, de (re)presentarlo aquí y ahora.

Los archivos del suelo están constituidos por vestigios materiales, a menudo tenues huellas, de los que forman parte no sólo objetos, sino, también, los propios sedimentos a cuyo abrigo esos artefactos han solido llegar hasta nosotros. La correcta lectura de estos documentos no es sencilla y pasa por intentar reconstruir la biografía, la vida social, de las cosas y las tierras. Sólo así, mediante la reactivación de sus memorias, edificadas, como todas, sobre recuerdos y sobre olvidos, podremos aspirar a contar las historias que en ellas se encierran. A convertir, en suma, las historias de la tierra en una tierra con Historia.

Después de más de treinta años de consultas, los archivos del suelo de la Cueva Pintada siguen deparando documentos sorprendentes, y contando muchas historias. Las últimas campañas de excavación desarrolladas en este singular yacimiento se han centrado en tres estructuras arqueológicas de características muy distintas. Cada una de ellas está siendo interrogada con las más apuradas técnicas para lograr arrancar de sus unidades estratigráficas y de los materiales que en ellas aparecen, datos que contribuirán a conocer mejor este caserío.